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Acerca del „antisemitismo“

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Isidro Peñasco

„Quien es o no es judío, lo decido yo“, Hermann Göring. Mariscal de Campo y Vicepresidente del Partido Nacional Socialista Obrero alemán (NSDAP, sigla en alemán), Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Nazi, se suicidó en su celda, luego de ser condenado a muerte por crímenes en contra de la humanidad en el juicio de Nürnberg.

El truco ideológico perverso que usaron los Nazis para intentar exterminar a los judíos en Europa, Asia y Africa fue dar como un hecho incontrovertible que los judíos eran una „raza“, es decir compartían una herencia genética común que tenía características que los mismos Nazis definieron. Hubo en Alemania „investigación“ científica universitaria que intentó infructuosamente y a veces en forma ridícula, probar la existencia de características raciales en los judíos.

La verdad histórica es otra.

Luego de la rebelión de los judíos llamada Rebelión de Bar Kobja que comenzó en el año 66 de nuestra era, Roma terminó de vencer a los rebeldes; destruyó el templo de Jerusalén y demolió todas las fortalezas judías en Judea (hoy Israel) incluida Masada. Roma masacró y esclavizó a gran parte de la población judía.

El conflicto comenzó cuando Roma decidió transformar al estado judío cliente (Roma exigía solamente que los Estados clientes pagaran tributo y dejaba que se auto gobernaran y mantuvieran su religión), en una provincia romana y la población se vio obligada a pagar doblemente impuestos a Roma y al Templo en Jerusalén, fuera de los abusos a que fueron sometidos por la administración romana.

La rebelión terminó en el año 70 de nuestra era y ha sido señalada como el comienzo de la Diáspora, es decir la emigración masiva de los judíos a todos los países del Mediterráneo y Europa en general.

Los judíos pertenecen a la familia lingüística semita y comparten con los árabes un origen cultural y de lengua.

Las comunidades judías en todo el mundo mantuvieron en la emigración su fe religiosa y en torno a ella y su idioma, cultivaron y sostuvieron una identidad nacional, un sueño de desterrados de alguna vez volver a su tierra natal.

Con el curso de los siglos aparecieron en diferentes latitudes idiomas propios como el yidisch en los países de habla alemana o el spaniol o ladino en España, hablado por los judíos llamados sefarditas.

Las colonias judías vivieron en paz en los países en que se radicaron y desde un comienzo debieron enfrentar el odio religioso de los cristianos que, en su calidad de “herejía” judía, ya que Joshua o Jesús el Nazareno (por su nacimiento en la costa del lago Nazareth en Judea) fue un profeta judío que intentó reformar la religión mosaica, y que fue ejecutado por recomendación del Cónsul Romano en Jerusalén y con anuencia del Gran Sacerdote del Templo judío.

Ese “pecado original” fue esgrimido siempre por los cristianos para intentar convertir a los judíos a su religión ya establecida como oficial en las fronteras del Imperio Romano o para combatirlos, perseguirlos y tratar de eliminarlos y obligarlos a emigrar.

Es decir los judíos nunca han sido una “raza”, sino que un pueblo con un idioma común, una religión común fuertemente vinculante. Otro aspecto importante de su historia es que siempre fueron rechazados, perseguidos y masacrados en Europa por los cristianos y su creencia de que fueron ellos los que autorizaron o posibilitaron la ejecución de Jesús el profeta cristiano.

La historia de las persecuciones a los judíos en Europa es la parte mas siniestra y negra del devenir histórico de la cultura europea y culminó con la perversión absoluta a que llevaron los Nazis en Alemania esa idea.

La matanza de judíos (y otras minorías como los comunistas, los gitanos; los homosexuales; los Testigos de Jehová; los combatientes republicanos de la Guerra Civil Española) fue la culminación de un proceso de larga data en Europa y tuvo características indescriptibles por la masividad (se calcula que exterminaron por diferentes métodos masivos de asesinato a unos 6 millones de personas de ambos sexos y de todas las edades) en campos de concentración especialmente construidos que tenían fábricas de materiales de guerra adscritas en las que los prisioneros debían trabajar hasta su muerte por inanición o cuando no podían “rendir” mas, eran ejecutados en cámaras de gas. Cuando los judíos deportados eran recibidos en los campos, los “seleccionaban”: los que no podían trabajar (ancianos, enfermos, lisiados, niños) eran eliminados inmediatamente en cámaras de gas. El resto eran enviado a trabajar como esclavos en las fábricas propiedad de consorcios alemanes. El símbolo de esta matanza es el campo de concentración de Auchwitz, pero hubo muchos otros. Todos construidos con el mismo esquema y la eficiencia burocrática que caracteriza a las empresas productivas, sólo que en ellos no se pagaban salarios y la producción tenía sólo el costo de la energía y las materias primas.

El Holocausto, sin embargo, no interrumpió ni hizo desaparecer lo que los historiadores denominan “nacionalismo judío”, tendencia histórica existentes desde la expulsión de los judíos de Israel en el año 70 de nuestra era. Este nacionalismo encuentra una forma orgánica y una definición ideológica en el “sionismo” fundado por Theodor Herzl a fines del siglo XIX.

El sionismo es un movimiento político internacional que propugnó desde sus inicios el restablecimiento de una patria para el pueblo judío en la Tierra de Israel («Eretz Israel»). Dicho movimiento fue el promotor y responsable en gran medida de la fundación del moderno Estado de Israel.

Sin embargo, en el seno de la corriente ideológica sionista hay varios matices, contradictorios entre ellos, pero que tienen en común el regreso a la antigua Judea hoy Palestina.

El sionismo laico de Herzl es el predominante hoy en Israel y es transversal en varios partidos de diferentes acentos en el seno del Estado israelita.

Se distinguen varios “sionismo” por sus tendencias. Como se dice mas arriba es el sionismo laico el mas influyente, pero coexisten con el el “sionismo revisionista” que es el ala derecha de esa tendencia y que se pararon de la corriente principal conducida por Chaim Weizmann. Reopresentan la fracción mas “dura” y radical de derecha del sionismo.

El “sionismo socialista” es el ala izquierda y tuvo un importante papel luego de la Declaración de Independencia del Estado de Israel proclamada en 1948 en Tel Aviv. Este movimiento se basa en el movimiento obrero judío. Sostenían que la fundación del Estado israelí y su consolidacon sólo se podía llevar adelante basándose en la clase obrera judía en Palestina y por la fundación de granjas colectivas o Kibutz.

El “sionismo cristiano” proclama no solamente que todo acto ejecutado por Israel está orquestado por Dios y debería ser condonado, apoyado e incluso ensalzado por todos, sino que los judíos liderarán el proceso ya que, según la interpretación sionista, ello hará recaer la bendición divina sobre todo el mundo en la medida en que los países reconozcan y respondan a lo que Dios obre en y a través de Israel.

En suma, el sionismo es un movimiento político con raíz religiosa que nace en el seno del pueblo judío que es una nación sin estado y territorio que reclama como suyos los territorios de la antigua Judea o Israel que es el país fundado por el rey judío David.

La ocupación y emigración a Israel fue permanente desde siglos y se aceleró con la matanza nazi en Europa.

Es decir, el sionismo es una parte y no el todo el pueblo judío, Es una tendencia conformada por varios partidos políticos y fracciones ideológicas que sólo tienen en común la aspiración a fundar en Palestina ocupada por los británicos luego del desmembramiento del Imperio Otomado en 1918 un país independiente judío: Israel.

Es evidente que quien critica el sionismo (como lo hacen muchos judíos, por lo demás) no es “antisemita” ya que el “antisemitismo” es una posición que condena y todos los judíos por el sólo hecho de serlo.

El que critica el sionismo es “antisionista” pero no antisemita.

Quien critica al Estado de Israel tampoco es antisemita ya que dese estado es una forma que ha adquirido y sostiene por ahora la nación judía y es criticable como toda obra humana. Es claro que para muchos sionistas extremistas el Estado de Israel es divino, es decir está fundado y dirigido por Dios, el dios de los judías claro y ello no sólo lo creen los judíos derechistas y reaccionarios sino que los sionistas cristianos que son la base fundamental del apoyo a Israel en los Estados Unidos y no tanto la comunidad judía norteamericana como se cree habitualmente.

Entre los mas importantes “sionistas cristianos” se cuenta por ejemplo Ronald Reagan y los fundamentalistas cristianos de los Estados Unidos que tienen una masa muy grande de influencia en las sectas puritanas, evangélicas de ese país.

Finalmente hay que consignar que existe en Israel una tendencia sin forma orgánica que postula que el Estado de Israel debe transformarse en un Estado religiosamente neutral; se debe separar la religión del mismo y para iniciar un camino de existencia normal del país.

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