La explícita responsabilidad del senador de la UDI en las violaciones a los DD.HH., cometidos mientras ocupaba el cargo de Subsecretario General de Gobierno de la dictadura, lo inhabilitan moralmente y políticamente para desempeñar la Presidencia del Senado.
A medida que pasan los días, lejos de amainar, aumentan el desconcierto y la indignación de la opinión pública frente al nombramiento del actual senador de la Unión Demócrata Independiente, Jovino Novoa, para que presida el Senado de la República, institución que, por lo demás, la dictadura de Pinochet se apresuró a clausurar apenas se consumó el Golpe de Estado de 1973.
Mientras Jovino Novoa ocupó el cargo de Subsecretario General de Gobierno de la dictadura, entre 1979 y 1983, el político pinochetista se dedicó a desmentir todos los asesinatos, torturas y otros crímenes que se llevaron a cabo. Nada menos que 39 asesinatos de líderes opositores se cometieron en esa época, en tiempos de Novoa…
Además de hechos de trascendencia nacional, como el asesinato del líder sindical Tucapel Jiménez y la sospechosa “muerte” de Eduardo Frei Montalva, que sería el primer ex Presidente de la República asesinado por razones políticas, en regiones, como adelantábamos la semana pasada, se cometieron decenas de hechos aberrantes que no deben quedar en la impunidad. Hoy, los familiares y amigos de las víctimas de esas traumáticas experiencias exigen que el Presidente del Senado y los senadores de la Alianza y sus socios, que le apoyaron para llegar al cargo, den explicaciones a la comunidad.
Antecedentes agravantes
“El Siglo”, conversó con Víctor Maturana, director del Centro de Investigación y Promoción de Derechos Humanos (CINPRODH), quien, junto a los demás miembros de la institución, rechazan absolutamente esta insólita designación antidemocrática.
Maturana afirmó: “Los antecedentes públicos con que se cuenta demuestran que él tiene responsabilidad política y moral en el espionaje, acoso y seguimientos, que culminó con el asesinato del dirigente gremial Tucapel Jiménez, en enero de 1982. La responsabilidad de Jovino Novoa emana del hecho cierto de que, como Subsecretario de Gobierno, tenía vínculo y relación directa con la Secretaría General de los Gremios, la Brigada Laboral, la CNI, Investigaciones y Álvaro Corvalán, uno de los asesinos de la dictadura más horrendos. Estos personajes y organismos son responsables del espionaje, seguimiento y muerte de Tucapel Jiménez, entre otras personas que fueron vilmente asesinadas”.
Para el centro de investigación y sus directores existen algunos enclaves de la dictadura que han permitido esta irregularidad y entre ellas, una de las más importantes es el sistema electoral binominal: “El sistema electoral binominal imperante en el país, herencia intocada de la dictadura pinochetista, es por esencia excluyente y antidemocrático, pues no es el fiel reflejo de lo que es la realidad política y social del país. Por esta razón lo consideramos inaceptable y lo rechazamos”.
Agregó el dirigente que este sistema es el que permite que la derecha tenga asegurada, ya antes de realizadas las elecciones parlamentarias, una determinada cuota de diputados y senadores: “En ocasiones como la actual en el Senado, esto es lo que les posibilita constituirse en mayoría circunstancial y de esta forma logra elegir a un personaje como Jovino Novoa, de un oscuro pasado, como Presidente de esta rama del Congreso”.
Dar vuelta la hoja…
Uno de los argumentos que esgrimen los defensores de Novoa, consiste en la necesidad de superar el pasado y abrirse al futuro. En ese sentido apuntan las declaraciones, tanto de Jovino Novoa, como de Adolfo Zaldívar.
Maturana expresó su malestar y desagrado por estos dichos desafortunados: “A nosotros nos parece una actitud totalmente criticable y censurable porque estas declaraciones nacen por intereses mezquinos y pequeños y así como repudiamos a Zaldívar y Novoa, hacemos lo mismo en contra del voto y actitud del Senador Fernando Flores, porque ha elegido para la presidencia del Senado a una persona que tiene responsabilidad directa en la represión y los crímenes de la dictadura. Chile no puede perdonar esta actitud, porque en definitiva personajes como Fernando Flores, votaron por sus propios carceleros y a los carceleros del país”.
Cabe señalar que el Centro de Investigación y Promoción de Derechos Humanos está abocado a buscar e investigar qué pasó con los detenidos desaparecidos que fueron ejecutados en la época en que Jovino Novoa fue Subsecretario.
La postura de Víctor Maturana es rotunda: “Esta es una terrible bofetada al sistema democrático, que apenas se sostiene en el país, con estos personajes que detentan tanto poder. El problema de fondo es la Constitución Política, porque mientras se mantenga su vigencia, se seguirán dando este tipo de situaciones que Chile y el mundo no pueden aceptar”.
Finalmente, el Centro de Investigación realiza un emplazamiento a Jovino Novoa, para que aclare a los chilenos sus actuaciones y responsabilidades éticas y políticas en tiempos de la dictadura: “Pareciera que él pretende situarse en un escalón superior, por sobre el bien y el mal, por lo que jamás se ha sentido en la obligación de dar al país una explicación por sus responsabilidades políticas en la práctica de la tortura y el asesinato de opositores a la dictadura, que incondicionalmente apoyó y sirvió. Sin haber hecho este indispensable ejercicio ético, no es posible que hoy, desvergonzadamente, asuma la Presidencia del Senado”.



