Lunes, 20 Noviembre 2017

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Humor

Escandalosa subida de precios de los títulos universitarios

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El mercado reacciona a la demanda. Se sospecha manipulación de parte de las empresas. Ministro de Educación dijo que “el mercado proveerá”

El mercado universitario está conmovido por las alzas de precios en los títulos universitarios. Un alumno que quiera comprar un título (luego de haber adquirido seis semestres de enseñanza en las aulas) debe pagar por el producto el valor de un año de enseñanza.

La Dirección de Defensa de los consumidores se involucró en el asunto porque los precios de estos productos se dispararon a pesar de que la demanda no es creciente y se sospecha que los comerciantes mayoristas y minoristas que participan en el negocio, están abusando de su posición casi monopólica en este segmento del mercado o están coludidos en un cartel.

Los que quieren comprar un título universitario deben desembolsar millones para obtener el codiciado certificado que los habilita para enviar curriculum a empresas, mientras trabajan de taxistas en Santiago o hacen practicas no remuneradas en las mismas empresas a las que postulan.

“Estos productos están artificialmente encarecidos”, dijo un funcionario del SERNAC a este diario solicitando que no reveláramos su nombre por las represalias a que podría ser sometido en su repartición. El SERNAC es un organismo de pantalla destinado a “hacer como...”. Es decir hacer como que se protege pero no se protege.

El mercado universitario en Chile se ha ampliado enormemente, especialmente en la oferta de productos basados en “banco y pizarrón” cuya producción y puesta en el mercado es muy barata.

Algunas empresas del rubro han iniciado contactos con China para ver modo de producir mas barato. Los pasajes a China de los compradores podrían ser subvencionados por el Estado ya que se trata de una actividad comercial estratégica, como dijo un “Rector” (así se llaman los Jefes de Ventas de este comercio).

En todo caso el Ministro de Educación (cordialmente llamado “El Toni” por sus amigos), manifestó que era necesario dejar a las fuerzas del mercado en libertad para que los precios de las Universidades y los títulos se regulen por si mismos. “El mercado proveerá”, dijo “El Toni”.

Como se sabe este ministro y todos los otros que conforman el gobierno participan de una fe religiosa que tiene como divinidad suprema al “mercado” que según postulan ellos tiene una “mano invisible” que es ubicua, omnipotente y goza de sabiduría absoluta. Se organizan en una jerarquía completamente secreta que tiene jerarcas de distintos niveles. Por ello el ministro se refirió al “mercado” cuando fue consultado por las desatinadas alzas de precios de los títulos en el mercado universitario. Todos usan un anillo esotérico con el retrato del dios romano Hermes o Mercurio, el dios de los comerciantes y los ladrones.

Impulsados por nuestra ética periodística logramos entrevistar al “Rector” X.

  • ¿Porqué suben los precios de los títulos?

  • - El problema es que el material humano -podríamos decir – las “commodities” del negocio universitario es muy aleatorio. El mercado actúa eficazmente, pero el material humano es poco confiable. Se rige por ambiciones confusas; sueños irreales; aspiraciones metafísicas que no pueden ser reguladas por el mercado y por ello aumenta la demanda que tiene por efecto un suba de los precios...

  • Se trata evidentemente de un mero certificado, un papel que constata que el consumidor tiene estas y estas otras calidades y cualidades. ¿Por qué le cobran un precio tan alto?

  • - Lo dicho. Nosotros tenemos costos para extender esos certificados. Son un proeducto altamente demandado en el mercado y tienen su precio. Nosotros tenemos que financiar los gastos de l negocio. Y estos no son menores: edificios; muebles; sueldos de ejecutivos, profesores, personal administrativo; construcción de viviendas para e personal; vehículos, viajes al extranjero, en fin muchos gastos...

Carta a la Redacción

Señor Director:

Leyendo el artículo publicado en su periódico me quedó una duda. ¿Cuando Uds. se refieren al “mercado universitario” lo hacen refiriéndose a las Universidades Chilenas?.

Es irritante su texto señor Director porque sugiere que la Universidad en Chile, el centro principal de búsqueda, acumulación y fijación de conocimiento, el centro de la cultura nacional, el lugar en que se piensa y que sostiene la existencia inmaterial de la nación, es una especie de feria libre de Matucana. ¿Uds. plantean algo así?.

Mi consulta es para mi muy importante porque a veces tengo la sensación de que Chile está en una especie de estado catatónico, desconectado completamente de la realidad. Es como si estuviéramos hipnotizados, señor Director.

Le ruego que me aclare esto porque para mi personalmente es muy inquietante.

Atentamente

Isidora Camacho

Profesor Secundario jubilado

Estimado señor Camacho:

Efectivamente, nos referimos a la Universidad Chilena. Y sobre lo de catatónico sólo le puedo responder: “la suya” porque en este diario seremos popularicos pero no catatónicos, señor profesor.

Atentamente

El Director

 

Un payaso derechista embolinado por los medios

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Un payaso derechista embolinado por los mediosEl cantante español Alejandro Sanz pidió permiso al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para cantar en el país.

En el mensaje publicado en la página de Twitter de Sanz, el cantante le expresa al presidente su deseo de cerrar su gira de concierto en el país pero además le dice que tiene que haber un compromiso de su parte.

El culo de la arquitecta

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Héctor Mairal

El culo de la arquitectaHéctor Mairal (hijo de uno de los abogados argentinos de mayor prestigio), había escrito en la revista Brando, en 2006, un ensayo notable acerca de las tetas (http://elseniordeabajo.blogspot.com/2006/08/ensayo-sobre-las-tetas.html), tras lo cual la revista Soho, de Bogotá, Colombia, le pidió que escribiera sobre el culo. Fruto de esa petición es el siguiente texto.

El culo de la arquitecta

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Héctor Mairal

El culo de la arquitectaHéctor Mairal (hijo de uno de los abogados argentinos de mayor prestigio), había escrito en la revista Brando, en 2006, un ensayo notable acerca de las tetas (http://elseniordeabajo.blogspot.com/2006/08/ensayo-sobre-las-tetas.html), tras lo cual la revista Soho, de Bogotá, Colombia, le pidió que escribiera sobre el culo. Fruto de esa petición es el siguiente texto.

No suelo concordar con el prójimo varón sobre cuál es el mejor culo. Noto un gusto general por el culito escuálido de las modelos flacas. A mí me gustan grandes, hospitalarios, macizos. Me gusta el culo balcón, que sobresale y se autosustenta como un milagro de ingeniería. El culo bien latino, rappero, reggaetón, de doble pompa viva y prodigiosa.

Me salen versos cuando hablo de culos. Quizá porque en los culos hay algo más antiguo y atávico que en las tetas, que en realidad son una intelectualización. Las tetas son renacentistas, pero el culo es primitivo, neanderthaliano. Con su poder de atracción inequívoca, su convergencia invitadora, es un hit prehistórico. Despierta nuestro costado más bestial: el del acoplamiento en cuatro patas. Las tetas son un invento más reciente, son prosaicas. El culo, en cambio, es lírico, musical, cadencioso, indiscernible del meneo de caderas, del ritmo, la batida de la bossa que retrata a la garota que se aleja en Ipanema.

Porque el culo siempre se aleja, siempre se va yendo, invitando a que lo sigan. Se mueve en dirección contraria de las tetas que siempre vienen y por eso suelen ser alarmantes, amenazadoras, casi bélicas (me acuerdo de las tetas de Afrodita, la novia de Mazinger Z, que se disparaban como dos misiles). Las tetas confrontan, el culo huye, es elegía de sí mismo, se va yendo como la vida misma y deja tristes a los hombres pensando qué cosa más linda, más llena de gracia aquella morena que viene y que pasa con dulce balance camino del mar.

Las mujeres argentinas tienen orto, las colombianas jopo, las brasileras bunda, las mexicanas bote, las peruanas tarro, las cubanas nevera o fambeco, las chilenas tienen poto. O mejor dicho, las chilenas no tienen poto, según mis amigos transandinos que se quejan de esa falta y quedan asombrados cuando viajan por Latinoamérica. Yo mismo casi me encadeno a la muralla del Baluarte de San Francisco en el último Hay Festival de Cartagena de Indias para no tener que volver y poder seguir admirando el desfile incesante de cartageneras o barranquilleras cuyos culos altaneros merecían no este breve artículo sino un tratado enciclopédico o un poemario como el Canto General.

De las cosas que hacen las mujeres por su culo, la que más ternura me da es cuando lo acercan a la estufa para calentarlo. No lo pueden evitar. Pasan frente a una chimenea o un radiador y acercan el culo, lo empollan un rato. El culo es la parte más fría de una mujer. Siempre sorprende al tacto esa temperatura, el frescor del cachete en el primer encuentro con la mano.

Durante el abrazo, se puede llegar a los cachetes de dos maneras. Una es desde arriba, si la mujer tiene puesto un pantalón, pero es dificultoso y lo ajustado de la tela impide la maniobra y la palmada vital. La otra forma es desde abajo y eso es lo mejor, cuando se alcanza el culo levantando de a poco el vestido, por los muslos, y de pronto se llega a esas órbitas gemelas, esa abundancia a manos llenas. En ese instante se siente que las manos no fueron hechas para ninguna otra cosa más que palpar esa felicidad, para sentir con todos los músculos del cuerpo la blanda gravitación, el peso exacto de la redondez terrestre.

 

Se suele pensar que, en el sexo, la posición de perrito somete a la mujer. Pero hay que decir que abordar por detrás a una mujer de ancas poderosas puede ser todo lo contrario: es como acoplarse a una locomotora, como engancharse en la fuerza de la vida, hay que seguirla, no es fácil, uno queda subordinado a su energía, hay que trabajar, darle mucha bomba, carbón para la máquina. Es uno el que queda sometido a su gran expectativa, absorto, subyugado, vaciándose para siempre en la doble esfera viva de esa mantis religiosa.

Una vez vi un hombre de unos 45 años dando vueltas al parque, corriendo tras su personal trainer. Lo curioso es que era una personal trainer, y las calzas azules de esta profesora de gimnasia evidenciaban que tenía un doctorado en glúteos. Como el burro tras la zanahoria, el hombre corría tras ella sin pensar en nada más que ese seguimiento personal. No me sorprendería que a la media hora hubiera un grupo de corredores trotando detrás, en caravana. La música de los culos es la del flautista de Hamelin. Los hombres, con su legión de ratones, van tras ella, hipnotizados.

Las mujeres saben aprovechar sus recursos. Yo trabajé en una empresa en el mismo piso que una arquitecta narigona (esas narigonas sexys) y con un “tremendo fambeco”. Ella sabía que era su mejor ángulo y lo hacía valer, con unos pantalones ajustados que dejaban todo temblando. Era una de esas oficinas cuadradas, llenas de líneas rectas: el almanaque cuadriculado, la tabla rectangular del escritorio, la ventana, los estantes, las carpetas de archivos. Un lugar irrespirable de no ser por el culo de la arquitecta que a veces pasaba camino a tesorería o a la fotocopiadora. Su culo era lo único redondo en todo este edificio de oficinas. Lo único vivo yo creo. Nunca intenté nada (se decía que tenía un novio), pero en una época yo pensaba escribir una novela con los acoplamientos heroicos que imaginé con ella. Una novela que iba a titular, con un guiño a Greenaway, “El culo de una arquitecta”.

No escribí ni dos líneas de esa novela, pero sí algunos poemas que ella nunca leyó. Me acuerdo que la veía antes de verla, la intuía en un ritmo particular que tenía el sonido de sus pasos, un peso, un roce de la cara interna de sus muslos de falsa mulata. Cuando aparecía en el rabillo de mi ojo, ya sabía plenamente que se trataba de ella. Y pasaba y todo se detenía un instante, el memo, el mail, la voz en el teléfono, todo se curvaba de pronto, no había más rectas, todo se ovalaba, se abhttp://www.rodadas.net/wp/wp-content/uploads/2009/11/cipollini.jpgombaba, y el corazón del oficinista medio quedaba bailando. No exagero.

Además era plena crisis del 2002. Todo se derrumbaba, caían los ministros, los presidentes, caía la economía, la moneda, la bolsa, caía el gran telón pintado del primer mundo, caía la moral, el ingreso per cápita, todo caía, salvo el culo de la arquitecta que parecía subir y subir, cada vez más vivaracho, más mordible, más esférico, más encabritado en su oscilación por los corredores, pasando en un meneo vanidoso que parecía ir diciendo no, mirame pero no, seguime pero no, dedicame poemas pero no. Ojalá ella llegue a leer esto algún día y se entere del bien que me hizo durante esos dos años con solo ser parte de mi día laborable pasando con tanta gracia frente al mono de mi hormona. Y ojalá se entere también que, cuando me echaron, lo único que lamenté fue dejar de verla desfilar por los pasillos respingando el durazno gigante de su culo soñado.

Pedro Mairal nació en Buenos Aires en 1970. Cursó la carrera de Letras en la Universidad del Salvador, donde fue profesor adjunto de la cátedra de Literatura Inglesa. En 1996 publicó el libro de poesía 'Tigre como los pájaros' (Mención Premio Fortabat). En 1998 obtuvo el Premio Clarín de Novela por 'Una noche con Sabrina Love', que fue llevada al cine y traducida a varios idiomas. En el 2001 publicó el libro de cuentos 'Hoy temprano' y en el 2003, el libro de poesía 'Consumidor final'.

Evelyn Matthei

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Evelyn Matthei: "Me siento parte de una derecha distinta, una nueva derecha"

La senadora UDI reconoció una modernización en su sector, aunque dijo que si este término genera divisiones es preferible no usarlo.

El gobierno televisivo

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El gobierno televisivoLa televisión se diferencia de la prensa escrita en que es fugaz. Los diarios, por estar en un soporte de papel, se pueden archivar y consultar para siempre. La TV -si es que no se graba todo – es „ahora o nunca“. Pasa. Emitido un programa, si no fue visto, desaparece.

El gobierno de la derecha parece estar orientado por esa lógica televisiva.

Plop: Condorito habla árabe

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Plop: Condorito habla árabeCincuenta años después de su nacimiento, los personajes del cómic chileno Condorito, considerado uno de los más populares de Latinoamérica, ahora habla árabe en una experiencia piloto que utiliza el humor para acercar a dos mundos distantes.

 

El primer número del cómic traducido al árabe es el publicado en Chile en septiembre del año pasado, en homenaje al bicentenario de la independencia de varios países latinoamericanos y en cuya portada aparece Condorito abrazado a otro personaje, Ché Copete, ambos a caballo.

El Quetejedi en Berlin

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Señor Director

Berlín (Enviado Especial)

¿Como estoy choroy?.

Me he auto designado “enviado especial” de El Chileno en la capital de Alemania y en la gira artística de nuestro presidente para recibir las felicitaciones de sus jefes en toda Europa. ¡Y como lo felicitaron, jefe!. Palmaditas en la espalda. “Que bien lo hizo Presidente al sacar a los 33 del hoyo”, lo recibieron como un héroe. Claro que en sus afanes patrióticos les escribió en un libro de saludo a los alemanes la frase esa de “Alemania sobre todos” que la usaron los nazis para afirmar sus intenciones de aplastar a los otros europeos y ahí estuvo metiendo la pata como ya nos tiene acostumbrado.

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Berlín (Enviado Especial)

¿Como estoy choroy?.

Me he auto designado “enviado especial” de El Chileno en la capital de Alemania y en la gira artística de nuestro presidente para recibir las felicitaciones de sus jefes en toda Europa. ¡Y como lo felicitaron, jefe!. Palmaditas en la espalda. “Que bien lo hizo Presidente al sacar a los 33 del hoyo”, lo recibieron como un héroe. Claro que en sus afanes patrióticos les escribió en un libro de saludo a los alemanes la frase esa de “Alemania sobre todos” que la usaron los nazis para afirmar sus intenciones de aplastar a los otros europeos y ahí estuvo metiendo la pata como ya nos tiene acostumbrado.

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