El Quetejedi y la alergia al agua

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Justo con el resucitamiento de El Chileno también “resucitó” El Quetejedi, nuestro colaborador popularico, ebrio consuetudinario; pendenciero, preguntón; enamorado; lacho hasta el final y sobre todo buscavidas. Nos presenta un problema en que anda metido por un asunto de faldas evangélicas. Lo presentamos sin cambiarle ni una coma.

Que aproveche

El Director

Señor

Director de El Chileno

Don Alvaro Rojas

Muy estimado y admirado Director:

Quien le escribe es su colaborador mas fiel y constante: El Quetejedi, quien por el momento y por circunstancias de la vida, se encuentra en un dilema teológico y práctico humano muy grave, por lo que no puedo entregarle una colaboración de la forma y el contenido a las que Ud. debe estar acostumbrado de mi pluma.

Mi dilema es teológico porque estoy enfrentado a tener que bautizarme por quinta vez.

Ud. debe saber -ya que me conoce mejor que nadie-, que en los recovecos de mi vida pantagruélica me he visto obligado por las circunstancias -sean estas monetarias o amorosas (la única que valen la pena)-, a tener que bautizarme en diferentes denominaciones o tendencias o interpretaciones de los santos evangelios. Algunas fueron porque no tenía ni uno y estaba mas helado que pingüino en la Antártica o porque quería mostrarle mis habilidades amatorias a una esquiva que me ponía como condición sine qua non que ingresara a su iglesia por la vía del bautizo.

Pues bien, como uno es incorregible, me encuentro en esa misma situación.

Sucede que hace un tiempo conocí en un templo de La Florida (en los templos evangélicos se encuentra lo mejor que ofrece la naturaleza humana en materia femenina señor Director, son pimpollos nuevecitos y de una belleza alucinante), a Cristina.

Esta muchacha me dejó marcando ocupado cuando la vi y mas encima ella me miró a mi y sonrió como un angelito católico.

Pues bien yo inicié mi rutina de cazador de alta escuela y avancé lo suficiente como para que ella casi me aceptara una invitación a pasar un fin de semana en la playa, pero con la condición de que me bautizara.

El problema es que los bautizos en esta denominación consisten en sumergir completamente al bautizado en una piscina.

Mi drama, señor Director, es que padezco de una alergia debidamente diagnosticada y probada al agua, en cualquiera de sus formas. El contacto con el agua es algo que simplemente no tolero, por eso me tengo que bañar con alcohol alcanforado y basta una gota de agua para que me salga una roncha de padre y señor mío. Soy alérgico y si me tengo que sumergir en una piscina para gozar de la belleza de Cristina hasta me puede llegar la hora fatal, señor Director.

El problema es que estoy completamente empotado con la evangélica y a veces en un delirio de valentía (la misma que no tengo), me digo: „adelante guerrillero del amor, metete al agua y trata de salir lo mas rápido posible“. Pero luego la razón y la certeza de que mi alergia no es broma, me hacen arrepentirme.

¿Que hago señor Director? ¿Que me aconseja?. Si Ud, me contesta por este medio le prometo que le escribo una serie de artículos de lo mas popularicos que Ud. pueda encontrar en el mercado y que le cobraré una suma módica por ellos y que nunca mas me perderé de su diario y contará conmigo como un soldado de la Patria, de esos que ya no hay en Chile porque son puros burócratas.

Atentamente a su pies

 

El Quetejedi

 

Respuesta

 

Estimado Quetejedi:

Otra vez metido en líos. ¿No le bastó con que casi lo mataran en Chillán por el asunto con la muchacha esa?. ¿No le sobró con los enredos con la otra en Santiago que lo pillaron „ad hoc“ e „in fraganti“ y casi lo matan a palos?.

Ud. no tiene remedio.

Lo único que se me ocurre es que compre un pote de Crema de Lechuga y se embadurne completo para el bautizo y así se proteja del contacto con el agua.

La verdad sea dicha: no le creo para nada que tenga una alergia al agua. Esa alergia no existe. Lo que pasa es que Ud. no quiere mojarse porque su alergia al agua es psicológica. Ud. no bebe otra cosa que no sea jugo de uva fermentado y filtrado: o sea, vino tinto y del otro y rosado también. Así es que si quiere irse al himeneo con la Cristina protejase con Crema de Lechuga y listo el asunto. Lo que si le vaticino es que la Cristina le exigirá presentarse ante el pastor de la iglesia y contraer el sagrado vínculo antes de soltarse las trenzas, así es que prepárese y desde ya le advierto que no tengo solución para ese problema, así es que no saca nada con escribirme leseras.

 

Muchos saludos

 

El Director

 

P.S. La dirección la sabe así es que escriba y mandeme sus apreciados artículos.