La Etica de los bancos...

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Luego de morir, un abogado se encontró con el diablo en una habitación llena de relojes. Cada reloj giraba a una velocidad diferente y tenía una etiqueta con el nombre de una ocupación. Después de examinar todos los relojes, el abogado se volvió hacia el diablo y le dijo: “¿Por qué cada reloj se mueve a una velocidad diferente?”. “Las agujas giran a la velocidad con la cual cada ocupación peca en la tierra”, le respondió el diablo. “¿Y dónde está el reloj de los banqueros?”, preguntó el letrado. El diablo miró a su alrededor y entonces recordó: “¡Ah!, ése lo usamos como extractor en las calderas”.