¿Es Chile un país solidario?

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La respuesta a esta pregunta es negativa a la luz de los acontecido con la solidaridad concreta y eficaz que practica desde Alemania Arauco Orellana, integrante de la Fundación Roberto Bravo (www.stiftung-roberto.bravo.de).

El catálogo de trabas burocráticas; intentos de cooptación y “toma” de la solidaridad por parte del gobierno, es largo y siempre en detrimento de los necesitados en Chile y mas aún, en detrimento de los intentos de conservar la cultura musical en Chile.

Arauco Orellana no es un “principiante” en esto de la solidaridad con Chile. Desde hace mas de una decena de años que se empeña en mejorar y fomentar las relaciones culturales entre Chile y Alemania con éxitos grandes, como la gira de la Orquesta Juvenil de Curanilahue por Europa con la que la esposa del ex presidente Lagos “se lució” no sólo en Chile sino que en Europa misma; o las exposiciones; conciertos y otras actividades que Orellana ha organizado. En largas conversaciones con el nos hemos enterado de las dificultades que alcanzan, a veces, un plano surrealista cuando se trata de ayudar materialmente a Chile.

El 27 de febrero de 2010 Arauco transitaba por la carretera en dirección a Colonia cuando recibió una llamada telefónica y se enteró del terremoto y maremoto en Chile. De inmediato se puso manos a la obra con la eficacia que lo caracteriza y puso en movimiento a sus colaboradores alemanes.

En pocos días juntaron 4 mil frazadas para entregarlas en Tumbes y Lota, lugares donde “limita la pobreza” al decir de Violeta Parra.

Con la rutina que da la práctica, embalaron las “zafradas” y las llevaron al aeropuerto para embarcarlas en LAN Chile (ahora se llama “Lanairlines”). La sorpresa fue mayúscula cuando el encargado de la línea privatizada desmintió la promesa de no cobrar por el traslado y adujo que desde Santiago le habían dicho que debía cobrar 3 Euros 60 por kilo. Una suma que superaba con creces el valor del kilo de frazada. Arauco decidió enviarlas por mar en un contenedor. Debió poner de su bolsillo 3 mil Euros para embarcar la ayuda humanitaria (urgente, por lo demás) rumbo a Valparaíso.

Luego vino una segunda sorpresa: los 2.900 Euros que fueron recolectados en una fiesta de solidaridad por las Damas del Frauen Museum de Bonn no llegaron nunca a Lota. Se esfumaron en la niebla del Atlántico o en la cordillera.

Cuando el contenedor con las frazadas llegó a Valparaíso quedó varado en los almacenes de la aduana, ya que Arauco experimentó sólo dificultades que se hicieron infinitas y que no permitieron que la ayuda llegara a destino.

Finalmente y por mera casualidad, una secretaria le informó a Orellana que “si Ud. entrega todo al gobierno a través de la ONEMI sale de inmediato de bodega y será el Presidente el que decidirá a quien y donde se entrega la ayuda...DE ALEMANIA”. Naturalmente que la ayuda se transformó de ser “ayuda de los chilenos residentes en Alemania” en “ayuda de Alemania” como si fuese el gobierno alemán el que entregaba dicha cooperación.

Pasaron meses y las frazadas no salían de aduana. Le exigían  a Arauco que pagara 3 millones de pesos por desaduanar la carga.

Finalmente con al apoyo de un abogado y con mucho “aceite” y “vitamina C” (conexiones) llegaron finalmente las frazadas a Tumbes.

La experiencia de Arauco no termina con las frazadas.

“El estado lamentable en que quedaron las orquestas juveniles de las regiones afectadas y tu sabes el amor que llevo en mi corazón por la música, me llevo a otra aventura…conseguí 10 pianos, 7 Órganos electrónicos, 1 Pianola, 1 Saxofón y 116 violines (nuevos) y me comunique con la Sra, Dafne Rojas de la Fundación de Orquestas Juveniles, la propuesta fue que ellos pagaran el contenedor y yo ponía los instrumentos……a mi cuenta llegaron 3900 Euros”, contó Orellana a El Chileno.

Los instrumentos fueron enviados con fecha 9 de febrero y llegó a Valparaíso el 9 de marzo. Hasta hoy no puede ser sacado de la aduana.

Arauco se pregunta con tristeza: “¿por que no nos dejan cooperar?; ¿por que se nos pone tanto problema para ayudar a los nuestros?; ¿por que ser solidario cuesta tantos malos ratos?. ¿Por que se me desprestigia a causa de mi trabajo hacia Chile?.”

Esas preguntas no tienen respuesta concreta sólo pueden encontrarla en la mezquina mentalidad que nos caracteriza, el politiqueo, el afán de control que nos afecta.

Este chileno que ha hecho tanto -el solo- por ayudar a las orquestas juveniles en Chile no recibe mas que el famoso “pago de Chile”. No pertenece al clan. No es pariente de algunos de los que mandan en Chile; no tiene un partido político “presentable” o sea no tiene ninguno por eso no tiene el “derecho “ de ayudar. Porque en Chle los que dificultan la ayuda son como el perro del hortelano: ni ayudan ni dejan ayudar porque la ayuda no la organizan ellos o no los dejan vestirse con ropa ajena con esa ayuda...

Sin embargo Orellana no cede como nunca lo ha hecho. Está preparando un contenedor con 15 pianos que van a varios lugares de Chile. 100 pares de zapatillas para los niños de la Escuela 1181 de Ralco Lepoy acompañadas de ropa de invierno.

“Esta vez le mando la ayuda directamente al Ministro de Cultura y quiero ver la rapidez con que salen de la Aduana los pianos y las zapatillas...”El contenedor sale el 3 de junio próximo.