Carta de un tal “Dios”

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Hemos recibido la siguiente carta de un lector que firma como Dios, sin RUT y sin segundo apellido, lo que la hace sospechosa, pero porque su contenido no ofende a nadie y es interesante la publicamos.

Anotamos eso sí que es posible que se trate de un demente con psicopatía de grandeza, ya que los hay muchos que se creen Dios en los manicomios, pero curiosamente la carta estaba en nuestro escritorio sin que pudiésemos establecer quien la trajo, ni desde donde la mandaron. Apenas la copiamos en el computador y en un momento de poca atención, desapareció y no hemos podido encontrarla. En todo caso el contenido –como decíamos- es interesante, así es que la publicamos.

Estimados redactores de El Chileno:

Les escribo desde todas partes y todo lugar. Hace 40 mil millones de años (para hablar en vuestras categorías temporales que me son difíciles de entender) que estoy en esta profesión de Dios.

Hace apenas unos segundos que comenzó vuestra historia (¿como los llaman Uds. años, siglos, milenios?. No se, pero hace un ratito no mas), y al ver lo que estaba pasando con Uds. decidí probar si les servía de algo un castigo paternal, pero no aprendieron. Siguieron igual de pasados pa`la punta; frescos y violentos, así es que me daré un par de años para pensar que hago con Uds.. A veces son realmente molestos, especialmente cuando tratan de decirme algo. Quiero aclarar que Uds. no aparecieron por algún acto de voluntad mío, sino que repentinamente ahí estaban corriendo en la sabana africana en dos pies. Mejoraron de tal modo la inteligencia que alcanzaron a captar nebulosamente que yo existo y ahí empezaron las desviaciones. Es lamentable que sean tan violentos e insistan en matarse los unos a los otros ¡y de que manera!.

Poresta causa y por este escrito que me libero, de cualquier responsabilidad jurídica, contractual y posterior que se pudiese alegar en mi contra por la conducta de Uds. No soy responsable. No tengo arte ni parte, ni quiero tenerla en los desatinos y las brutalidades que Uds. cometen a diario.

Aprovecho de desmentir a todos los que anda por ahí diciendo que yo los envié o que les dije alguna cosa o les escribí algunos textos. No lo he hecho, ni lo haré nunca. Tampoco soy responsable de todo ello. A Uds. los veo como un experimento que parece que está fallando y camina al sucidio. Es a veces fascinante  verlos y observarlos como tropiezan una y otra vez en la misma piedra sin que logren evitar el accidente.

Les escribo a Uds. los de El Chileno porque están libres de toda influencia que no sea producto de sus conciencias.

Pues bien, aquí van mis recados:

- A ese personaje que dice que es mi representante en la tierra le digo claramente: yo no tengo representante alguno y ni pienso tenerlo . Así es que le ruego que cese en sus patéticos gestos y en insistir en dar órdenes en mi nombre que yo nunca he dado ni pienso dar y menos por intermedio de ese personaje y sus seguidores. No me vincula nada con esa organización.

- A los que andan por ahí predicando en nombre de mi hijo que -en un desvarío que no entiendo- apareció en forma de vuestra especie y quiso convencerlos de que trataran de eliminar la violencia congénita que padecen y mataron al cuerpo en que estaba metido, les digo: cesen en sus clamores; sus profecías y sus inventos convenientes y corten la verborrea sobre este accidente familiar mío. Mi hijo anda por otros lados y ya aprendió su lección.

- Les ruego que le digan a don Eleuterio de las Mercedes Gonzaga Pedreros que se hinca cada noche para pedirme que lo ayude a ganar el Lotto que por favor si quiere que lo ayude que empiece por comprar un número. Después hablamos.

- Yo no soy casamentero, así es que les ruego a las solteronas que se reúnen para pedirme que les busque pareja que cesen en sus plegarias. No haré nada en ese sentido. Les recomiendo eso sí que traten de practicar los gestos de la reproducción con otros de su especie para que no pierdan tiempo en leseras como andar rogando que les busque una pareja.

- Quiero anunciarles que me ausentaré unas horas de este lugar desde donde los observo, con verdadero deleite y que me iré a otro lugar, por lo que les sugiero que no sigan perdiendo el tiempo rogando esto o aquello. No los escucharé a pesar de que la verdad es que me aburre sólo pensar en intervenir en sus vidas ¡tan cortas! que parecen un parpadeo brevísimo y que Uds. desperdician combatiéndose unos a otros. En todo caso confieso que es entretanido, pero otras cosas me llaman y tengo que irme.

- Deseo reiterarle al fulano ese que dice que es mi representante que no siga con el cuento. Yo no tengo representante y menos le haré caso a uno que dice que lo es. Primero le haría caso a un pordiosero de Bombay que escuchar al tipo ese.

Finalmente me despido por algunos milenios (¿segundos, años? ¿cómo dicen Uds.?). Cuando vuelva si queda alguna brizna de Uds. echaré una mirada para ver que les pasó. Supongo que habrán desaparecido y que el planeta que habitan será un hermoso lugar como  el que vi cuando Uds. aparecieron en Africa.

En este momento me llega un mensaje de un tal Petrosiluis Cárdenas Maluenda que pide que la mujer que lo visitará y para la que ha preparado un comida especial se quede en su casa y duerma con el para hacer el acto de la reproducción. Díganle que no sea zonzo y que mejor hable con ella.

Dios

 

a.rojas@t-online.de