Los “devastados” de TVN

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09/09/2011

“Cercanos a Hansen comentan que "ella está devastada".

Los integrantes del elenco del programa matinal “Buenos días a todos” en que actuaba Felipe Camiroaga se declararon “devastados” cuando supieron la noticia de que el locutor estaba seguramente fallecido en el accidente de avión en la Isla Robinson Crusoe.

Devastar.- Destruir un territorio, arrasando sus edificios y asolando sus campos. 2. Figurativo. Destruir; deshacer, arruinar o asolar una cosa material.

“Diccionario de la lengua española (castellana). Real Academia Española. Vigésima Primera Edición. Madrid, 1992.

Para la palabra “triste” hay sinónimos: melancólico, afligido, abatido.

Para abatido hay también: derribado, hundido, tumbado.

Para la palbra “conmoción” también hay sinónimos: perturbación, agitación.

Conmovido impresionado, emocionado, alterado, perturbado.

¿Porqué se niegan a hablar en castellano los miembros del programa televisivo?

Podrían haber dicho por ejemplo. “Estamos hundidos en la mayor tristeza. Conmocionados por la noticia de la pérdida de Felipe Camiroaga. Estamos tan perturbados que nos hemos alterado completamente.

Pero: ¿devastados?.

¿No les alcanza el vocabulario castellano para explicar con un grado mayor de claridad la profunda emoción de tristeza que sienten por la pérdida del amigo, que recurren a expresiones que en el contexto carecen de sentido?.

¿Un afán de distinguirse, mostrarse “exclusivos” o poéticos en el habla?

No lo necesitan ya que son cualquier cosa menos poetas o exclusivos.

¿Siutiquería chilensis?

No creo que sea así porque son actores y locutores. No los he visto en actitudes cursis nunca. Son mas bien popularicos.

¿Que los mueve a “devastarse” de esa manera?. Como si eso fuera posible. A los únicos que se les podría aplicar el termino serían a los que hacen atentados suicidas con un cinturón de dinamita, porque esos si que se “devastan” a si mismos.

Es evidente que quieren usar superlativos. Quieren expresar que tienen un inmenso, grandioso dolor, por la pérdida de Camiroaga.

Para ello el castellano ofrece muchas posibilidades entre las que NO se cuenta la palabra devastado o el verbo devastar.

El uso de ese término parece algo así como una perversión del impulso irresistible que tenemos en Chile por usar eufemismos. Nunca decir las cosas por su nombre, siempre “dorar la perdiz”.

¿Será porque vivimos en un país de mentirijillas?. ¿Será porque somos un país de poetas, como nos gusta creer?

Es como los juegos de los niños que “hacen como si...”

Hagamos como si tuvieramos democracia, libertad y somos todos ricos, poderosos y felices. Como si fuesemos los mejores de América Latina. Como si las exportaciones llevarán al país a la prosperidad y el desarrollo. Como si la acumulación indecente de riqueza en pocas manos es el signo de que somos ricos y poderosos todos. Como si tuvieramos el mejor sistema educacional de América.

¿Por ese afán, ese impulso irresistible es que los actores y locutores del programa televisivo no expresan lo que sienten realmente y se declaran “devastados”?.

Quizás la respuesta a tan extraño comportamiento esté realmente en el imparable impulso por “eufemizarlo “ todo. Hasta los sentimientos mas básicos...

a.rojas@t-online.de