Domingo, 19 Noviembre 2017

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Brunner, el alemán-chileno que es “experto” en educación

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José Joaquín Brunner tiene antecesores alemanes (y si dice que son ingleses es porque emigraron de Alemania a Inglaterra).

Los alemanes son un gran pueblo, como todos los pueblos del mundo, por lo demás y tienen ciertas características que Brunner parece haber heredado y concentrado.

Su apellido es una denominación profesional como la muchos otros apellidos alemanes antiguos. Significa „Fontanero“ o „el encargado de la fuente“. Debe haber suido una profesión en la aldea germana de sus antepasados o puede haber sido que alguno era el propietario de la fuente y la controlaba.

En Alemania en la época antigua, sin historia escrita, las personas tenían un apellido común que era el del clan al cual pertenecían. Aún hoy en las aldeas alemanas se nombran unos a otros diciendo: „Ese que va ahí es Brunner, Joaquín“. Es decir lo nombran como perteneciente a un clan y luego lo identifican con el nombre. También en la evolución genealógica se fueron asentando los nombres de profesiones como Schmidt, por ejemplo que se refiere a la profesión de herrero (los godos germánicos en España llevaron sus nombres y los tradujeron al castellano posteriormente, por eso tenemos Herreras; Herreros; Fuentes; Fuentealbas; y otros en Chile. La mayoría son apellidos de Castilla.

Nuestro Brunner por lo tanto tiene un herencia genética germana.

Hay -naturalmente- que tomar con pinzas esto de la herencia genética , especialmente si se trata de alemanes.

En el siglo pasado hubo unos alemanes que les dio por empezar a adjudicarles a los genes (la llamaban „raza“), características que los genes no trasmiten, como la puntualidad; o la laboriosidad; o el ser conservador, retrogrado o apegado los heredado. Al final terminaron haciendo lo que los lectores conocen: Auchwitz. Pero ese es otro tema y nada tiene que ver con nuestro Brunner que no es racista ni nazi. Es un derechista neoliberal común y corriente, con carnet del Partido (¿socialista? ¿demócrata cristiano?. Desconozco ese dato y es irrelevante por que son lo mismo con etiqueta de otro color).

Pues bien nuestro Brunner ha demostrado en su carrera que es alemán.

Los alemanes son ordenados, conservadores en esencia y cuando son de izquierda siempre lo son 100%. Como en todas las cosas de la vida. Los alemanes no son mediocres. No hacen nada a medias. Hasta las mas mínimas actividades cotidianas las hacen 100%. Siempre 100% y en orden, una cosa detrás de la otra y cada cosa con su nombre, descripción y características. Así son, los alemanes.

Un ejemplo humorístico puede servir para explicar esta característica.

El jefe de la revolución alemana (esa misma que nunca han hecho los alemanes y cuando los rusos les dijeron que la hicieran terminaron por formar una especie de cuartel prusiano horrendo), le ordena a un destacamento que marche a tomarse la estación de trenes para impedir que el enemigo reaccionario controle los ferrocarriles.

El destacamento integrado por 100 hombres armados marcha disciplinadamente hacia la estación. Llegados a ella hacen una fila para comprar boletos de anden y poder tomarse la estación....

Son así los alemanes. Ordenados, conservadores y correctos. 100%.

Estas características parece haberlas heredado Brunner. El es cien por ciento neo liberal. Participó en forma destacada en la formulación de la Ley Orgánica Constitucional que fue despachada y aprobada por el gobierno de Michelle Bachelet y logró con su minuciosidad alemana y su disciplina, transformar esa ley en una peor que la que había y que los „pingüinos“ en su época querían reemplazar. Todo el asunto terminó con una abyecta escena en algún salón de La Moneda en la que se vio a los personeros de la Concertación y la Alianza tomados de las manos y levantando los brazos para saludar su magnífica producción; su „parto de los montes que rugieron como si fuesen a parir un león y terminaron pariendo un ratón“.

Este mismo Brunner, el mismo redivivo y que representa lo mas reaccionario del neoliberalismo chileno en la educación; luchador incansable; dotado de los genes de la constancia alemana que les heredaron sus antepasados, se sienta en la comisión de expertos en educación que sesionarán en el Ministerio de Educación para buscar una salida al conflicto educacional chileno.

Como se puede ver estamos en buenas manos y seguramente las reuniones se potenciarán con la presencia de una profesora de apellido Krebs (Cáncer) que es funcionaria del colegio alemán que mantiene en Chile el Ministerio de Relaciones Exteriores germano.

Estamos bien servidos en Chile...

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