Lunes, 20 Noviembre 2017

Actualizado11:38:01 AM GMT

You are here:

Un payaso derechista embolinado por los medios

E-mail Imprimir

El cantante español Alejandro Sanz pidió permiso al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para cantar en el país.

En el mensaje publicado en la página de Twitter de Sanz, el cantante le expresa al presidente su deseo de cerrar su gira de concierto en el país pero además le dice que tiene que haber un compromiso de su parte.

"Presidente Chávez, quiero ir a cantar a su país. ¿Me lo permite? ¿Me da su palabra de que no le pasara nada ni a mi publico ni a mi gente ni a la empresa ni a mi? Si usted me da permiso y nos da su palabra de que nada va a pasar yo cierro mi gira en Venezuela. Usted tiene la palabra".

Con una finalidad meramente pedagógica a continuación un catálogo de la forma en que los medios de derecha enfrentan al gobierno de Chávez con la recomendación que el cantante Sanz lo lea atentamente y comprenda de que manera se las arreglaron para que escribiera la sandez que se le ocurrió escribir en su correo.

 

1. Cómo nombrar a Chávez
Dada la baja estofa de este personaje lo primero es no usar apelativos que lo sitúen al mismo nivel que los políticos respetables. Por tanto, nada de "presidente de Venezuela Hugo Chávez ". Como mucho diremos Chávez, a secas. Por ejemplo, "Chávez continúa erosionando la libertad de expresión en Venezuela". A partir de aquí, y según el contexto, podemos usar "dictador", o "embestida del populista", si hablamos de cómo acumula poder, etc. Otras expresiones, como "la dictadura", "tiranía", "despotismo", etc., pueden valer en casi cualquier circunstancia. Y especialmente útil puede ser el uso de la vomitiva amistad con Chávez. Dado que la demonización de Chávez es algo ya conseguido tras años de duro trabajo, cualquier asociación con él será vista negativamente y sin necesidad de justificación. Así pues, a la mínima que venga a cuento (y si no también), señalaremos a cualquiera como "amigo del gobierno de CHávez", "el admirador del chavismo", "el discípulo de Chávez", etc.

2. Descalificando a Chávez

Obviamente Chávez se descalifica a sí mismo por el mero hecho de su existencia, pero esto no siempre es evidente para la opinión pública. Conviene, pues, echar una manita a la gente y recordar lo que Chávez es realmente. Se hará cada vez que haya que expresar una opinión sobre el y con una precisa vaguedad en los términos. Ejemplos: "Chávez es un elemento desestabilizador", "es una fuerza negativa", "es un demagogo", etc. La principal virtud de estas descalificaciones es que pueden hacerse en cualquier momento y sin tener que argumentarlas. Es la ventaja de tener bien condicionada a la opinión pública: cuando alguien suelta esas frases en un periódico de gran tirada, la gente lo cree a pies juntillas y sin cuestionar su veracidad. Como el cantante Sanz que se la creyó completa y anda “pidiendo garantías al gobierno venezolano”.

3. El régimen de Chávez

Es importante alejar de la opinión pública la impresión de que Chávez es un presidente elegido democráticamente, por lo que el gobierno de Chávez siempre se mostrará como una creación personal suya. Así, en Venezuela no existe un gobierno legítimo sino "el régimen Chávez", porque régimen es la palabra que se usa para los dictadores (obsérvese que nunca decimos "el régimen de Bush", por ejemplo). También sirve "régimen chavista" o simplemente "chavismo", que, como sabemos, es una doctrina radical y peligrosa, con adeptos fanáticos que van disparando por las calles y asaltando hermosas haciendas. Un ejemplo muy ilustrativo de este punto es la actitud de la oposición en las últimas elecciones, llamando a "rechazar el régimen". Un notable mensaje en favor de la democracia.

4. Venezuela no existe, sólo Chávez

Relacionado con lo anterior está la sustitución de la personalidad del país, de Venezuela por la personalidad de Chávez. Ya no podemos pensar que Venezuela hace esto o aquello, porque todo lo hace Chávez. Por ejemplo, si se protege la producción interna, como hacen muchos Estados, no podemos decir "Venezuela protege su mercado interno" porque ya no existe Venezuela como ente con voluntad propia: es Chávez quien personalmente ataca la libertad comercial con políticas proteccionistas. Un titular adecuado sería éste: "Chávez, en su manía por aumentar la confrontación, inventa causas para poder quedarse con la empresa". Apréciese este último detalle: será el propio Chávez quien se quedará con la empresa.

5. Chávez como amenaza

Si no nos percatamos de que Chávez es como una especie de cáncer o virus que se extiende por todo el continente y el mundo, nos pillará desprevenidos. Su infame "política de inclusión" amenaza con infectar los demás países, y esto es algo de lo que tenemos que avisar. Luego, cada vez que Chávez haga algo (Chávez, no Venezuela), se interpretará como un paso más del proceso de la contaminación.

6. Chávez siembra crispación

Así es estes hombre, acompañado siempre por la polémica. Va a la ONU y dice "esto no sirve", sólo porque Estados Unidos hace un uso juicioso de su legítimo poder de veto. Viene a Salamanca y acusa a los españoles de genocidio contra los indígenas, en vez de señalar lo principal, que conseguimos civilizar a unos salvajes. No debemos, pues, dejar de asociar a Chávez con las etiquetas de: polémico, controvertido, inquietante, radical, provocador, belicoso, incendiario y, sobre todo, peligroso, muy peligroso.

7. Chávez contra la propiedad privada

Como ha quedado de manifiesto, Chávez está embarcado en una cruzada contra la propiedad privada. Esta realidad debe servirnos para revertir ciertas informaciones engañosas que sólo pueden venir de medios serviles. Cuesta concebir estas sucias tácticas, pero si queremos entender a una criminal debemos pensar como un criminal.

8. Usando los números contra Chávez

Los números son un arma de doble filo, y sólo con una adecuada selección pueden favorecer nuestros intereses. En el año 2008 conseguimos paralizar el envío de alimentos cortando rutas de Venezuela durante meses, lo cual se reflejó drásticamente en los índices socioeconómicos. Debemos, pues, aprovechar esa situación para mostrar, con números, cómo Chávez está destruyendo el futuro. Tenemos, por ejemplo, un informe de la Cepal que muestra un aumento de la pobreza entre 1990 y 2001. Hay que divulgar eso. Y cualquier otro informe en el que Venezuela baje puestos en la lista de desarrollo humano. También hay que divulgarlo, pero deprisa, antes de que ya no podamos ocultar los datos actualizados. Por supuesto, intentaremos sabotear de nuevo la economía, pero esta vez no parece que vaya a ser tan fácil.

9. Lo que hace Chávez preocupa

En efecto, Chávez es tan perverso que su actuación causa una preocupación generalizada e impersonal. Por tanto, es inaceptable decir cosas como "las estatizaciones preocupan a los ricos terratenientes", porque no hay que verlo como una actuación contra personas u objetos concretos sino contra "la propiedad privada". Y eso preocupa a todos.
10. Finalmente, atacar continuamente a Chávez
Chávez es el mal, pero el mal no siempre se manifiesta con claridad. El mal actúa bajo tierra, por la espalda, de manera sigilosa e imperceptible, traicioneramente. Sería, pues, una grave irresponsabilidad no dar cuenta de ello sólo porque no se ve. En cualquier caso, en cualquier momento, podemos acudir a nuestros expertos para que den un informe de Chávez, de cómo desestabiliza el país, cómo se viste y peina es decir de cómo derrocha el dinero, de cómo radicaliza su régimen, de cómo se desliza hacia la dictadura. Nuestros expertos dirán todo esto y más en cuanto lo pidamos, y lo dirán en un lenguaje llano y sin argumentos innecesarios, para que la gente lo entienda sin tener que pensar. Recordemos siempre que sólo nosotros sabemos lo que conviene al pueblo, y cómo el pueblo nos conviene a nosotros.

Escribir un comentario

Este es un servicio de comentarios de ElChileno. Entendemos que Ud comentará las notas bajo su criterio personal y su responsabilidad e identidad. Las notas son monitoreadas y se publican todos los días a una hora indefinida. Nos reservamos el derecho a borrar entradas que no estén en contexto o cuyo fín sea sexista, clasista, racista, segregacionista o antidemocratico


Código de seguridad
Refescar