Argentina: En busca de una sociedad de lectores

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Silvina Friera de Página/12 de Buenos Aires

Desde Resistencia.- Décimo Sexto Foro Internacional por el fomento del libro y la lectura. “Estamos muy cerca de poder afirmar que la Argentina tiene una política de Estado de lectura”

En la ciudad de Resistencia (Chaco), el entusiasmo crece al ritmo de la Fundación Mempo Giardinelli, a través del Programa de Abuelas Cuentacuentos, de Amigos Lectores y otras acciones. El Foro es un espacio para debatir, crear conciencia y desarrollar estrategias culturales.

En una ciudad tan cálida como Resistencia, con sus casitas sencillas y esculturas a la vuelta de cada esquina, el saber popular podría sentenciar, estimulado por esos lapsus de felicidad inolvidable, que estar por estos pagos le está partiendo la cabeza a más de uno. “Leer abre los ojos.” Pero también las orejas. Y las neuronas. Hace casi veinte años que desde la capital chaqueña se proponen estrategias para volver a ser una sociedad de lectores. “Ahora la educación ya no es la escuela donde los chicos van a tomar la leche o comer un pedazo de pan, sino un lugar en el que se puede discutir la calidad educativa que les damos a nuestros chicos. La lectura ya no es aquel desaparecido al que debimos recolocar en la agenda de este país; hoy es un problema que vamos resolviendo”, dijo el escritor Mempo Giardinelli durante la inauguración del 16º Foro Internacional por el Fomento del Libro y la Lectura. Este optimismo que cunde por el Domo del Centenario entre autores, periodistas, docentes y bibliotecarios tiene memoria. “Los daños de la censura, el miedo y las políticas monopólicas están todavía a la vista y jamás debemos olvidarlos”, aclaró el patriarca chaqueño desde su milagrosa Macondo. Edición tras edición, el entusiasmo crece tanto como se fue expandiendo el trabajo de la Fundación Mempo Giardinelli a través del Programa de Abuelas Cuentacuentos, de Pediatras Voluntarios, de Amigos Lectores y otras acciones solidarias. El Foro también pegó el estirón y se constituyó en un espacio para debatir, imaginar, crear conciencia y desarrollar estrategias lectoras que “desburren no sólo a los chicos, sino especialmente a los grandes”.

 

Los objetivos trazados por el Programa Nacional de Lectura están arrojando frutos. “Estamos muy cerca de poder afirmar que la Argentina tiene una política de Estado de lectura”, ponderó Giardinelli. Pero también alertó sobre las cuestiones pendientes, como la puesta en marcha del Consejo Nacional de Lectura, organismo que debería coordinar esfuerzos e inversiones para garantizar la mayor calidad de lectura, y la realización de la 2ª Encuesta Nacional de Lectura, una de las propuestas que con más tenacidad impulsa la Fundación de Mempo. “Hoy se lee mucho más que hace diez años, y lo sabemos aunque no tengamos todavía las encuestas”, insistió el escritor, quien agregó que ya no hace falta machacar tanto con la promoción de la lectura. “Ahora lo que falta es leer. Ahora viene la parte más difícil de una política de lectura: lograr que la sociedad lea; que todo el país se convierta en una nación de lectores.” Envalentonado como un local que tiene a la platea en su bolsillo, tiró un centro al arco de los más grandes. “El drama de este país está en los adultos; no en los chicos. Y son los adultos los que no leen.” A “Leer abre los ojos”, la bandera que levanta Giardinelli desde mediados de los ’80, se suma la estrategia de la lectura en voz alta. Por ahí andan, con sus canas preciosas y las sonrisas de oreja a oreja, las auténticas heroínas de esta cruzada: las “chicas superpoderosas”, las Abuelas Cuentacuentos. “Parece mentira que haya tantos maestros, y sobre todo directivos, que se niegan a incorporar esta práctica tan simple, que ha demostrado ser verdaderamente revolucionaria porque es absolutamente generadora de las ganas de leer –protestó el escritor–. Por eso aprovecho esta tribuna para invitar nuevamente a todas las directoras y directores de escuelas del Chaco y otras provincias a convertir la lectura en voz alta en política central de sus establecimientos.”

 

Más allá de los logros, es y será difícil que alguien esté ciento por ciento conforme. Palabra de Mempo en su Macondo chaqueña. “Nunca vamos a estar conformes, y esa es una actitud intelectual sana y estimulante que espero tengamos por generaciones”, agregó el escritor, antes de incitar a la muchachada a trabajar. En la conferencia magistral de apertura, a cargo de José Castilho Marques Neto, director saliente del Plan Nacional de Lectura de Brasil, el especialista parafraseó al ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva: “El incentivo de lectura más grande siempre será la reducción de las desigualdades sociales, pero sabemos que la divulgación de libros y la lectura también requiere su propio desarrollo específico”. Neto destacó que el ex presidente brasileño reafirmó lo que los militantes de la lectura y de la escritura dicen en las últimas décadas, a lo largo y a lo ancho de América latina: “La lectura es, ante todo, un derecho”. Neto fue directo al hueso de la cuestión de las desigualdades. “La exclusión de los ciudadanos por la incapacidad de ser un jugador pleno de las culturas literarias tal vez sea el más cruel y eficiente instrumento de exclusión contemporáneo. Implementar un proyecto de libros y lectura pública es siempre un ejercicio esencialmente político. Todas las decisiones que toman los gobiernos son de origen político”, subrayó el especialista brasileño. “Soy un fuerte defensor de la integración necesaria entre el Estado y la sociedad en el diseño, construcción y administración de una política nacional de lectura –se definió Neto–. Entiendo el papel del Estado en relación con la cultura como un agente promotor y coproveedor de las condiciones apropiadas para la sustentabilidad de las expresiones culturales y artísticas, con la colaboración de las organizaciones sociales y el sector privado. El Estado no hace cultura, quien la hace es la sociedad, la población en sus diversos segmentos artísticos y literarios que expresan la diversidad y la riqueza de nuestras culturas y raíces múltiples.”

Entre los avances más significativos, Neto ratificó que se está comprendiendo lo que se debe hacer para formar una nación de lectores. “La lectura y la escritura son fundamentales para la construcción de sociedades democráticas basadas en la diversidad, la pluralidad y el ejercicio de los derechos de ciudadanía de todos”, señaló el especialista, quien sintetizó un problema que persiste con mayor o menor intensidad. “Reducir el acto de leer a la mera reproducción de lo que está en el texto ha sido uno de los obstáculos más serios para el desarrollo de la lectura y la escritura.” Neto advirtió que resulta imperativo que la lectura sea abordada en diálogo con las diferentes tecnologías. “No se puede planificar como tema secundario la inclusión digital, que está profundamente ligada a la lectura y el libro.” Como todos los presentes, Neto intuye que el camino por recorrer es muy largo. A la hora de la despedida, proclamó el grito de batalla para los militantes latinoamericanos del libro: “¡Viva la escritura y la lectura!”.