Novela "El obstáculo" Capítulo III

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Donde se exponen algunos hechos de la biografía de Gerd Schmidtbauer, el padre adoptivo de Gabriel.

CAPITULO III

El doctor Schmidtbauer nació en Tubingia, la que por no haber sido bombardeada en la gran guerra, tuvo la ventaja de que el centro histórico de la ciudad se mantuviera intocado y casi igual a como estaba en el siglo XIV y que en el XXI había sido transformado en una bella zona peatonal, en la que todo el año se podía ver a los grupos de turistas de todo el mundo que seguían atentamente a los guías que eran generalmente Estudiantes de la universidad.

El doctor Schmidtbauer fue un hijo típico de la postguerra. Nació en 1947, dos años después del fin de la guerra. Creció correteando por los pasajes que datan de la Edad Media en la ciudad y gastó dos pares de pantalones cortos de cuero en su infancia. No sufrió por las carencias de la postguerra porque no las notó. Su mundo eran los jardines, las plazas y la ribera del Neckar, donde a veces se pasaba horas observando un hormiguero o esperando que una crisálida se convirtiera en mariposa.

Schmidtbauer tuvo desde niño una vocación científica. Todo lo que tuviese algo que ver con la naturaleza, especialmente la vida, lo fascinaba. Fue el terror de sus hermanas porque llegaba a casa -siempre tarde- con insectos, arañas y otros bichos que a veces escapaban de las improvisadas trampas en que los mantenía y correteaban por la casa. Fue esta vocación temprana la que lo llevó a estudiar biología y finalmente salir una tarde de julio en 1973, de la Universidad de Tubingia no sólo con un brillante título de Doctor en Biología, sino que con una oferta de hacer docencia en la misma universidad. Propuesta que rogó al Decano de la Facultad que postergara ya que quería hacer un viaje al Amazonas, sueño que quería cumplir antes de integrarse a la rutina del trabajo académico.

El viaje que hizo desde Iquitos hasta la desembocadura del río Amazonas en Brasil fue una especie de leitmotiv de sus charlas y su familia sabía de memoria todas las anécdotas del viaje, contadas innumerables veces en las conversaciones de sobremesa, en las tardes de verano y cuanta ocasión en la que Schmidtbauer se sintiera cómodo, relajado y contento.

Su carrera en la Universidad de Tubingia fue brillante. Los trabajos sobre genética humana que publicó en su vida fueron un avance significartivo en el conocimiento de la ciencia genética. Participó en proyectos importantes de investigación, como el que descifró y describió el genoma humano. Sus aportes al conocimiento e investigación de esa ciencia eran parte del acervo científico mundial en esa rama científica.

El día que conoció a la que sería su mujer –Martha Heinz, estudiante de sociología en la Universidad de Tubingia- caminaba por la senda para peatones en la orilla del Neckar en Tubingia y nunca se pudo acordar de lo que estaba pensando, pero lo hacía tan concentradamente que no vio la bicicleta aparcada en forma tranversal al camino y afirmada en un banco, en el cual estaba sentada Martha leyendo un libro.

Schmidtbauer tropezó con la bicicleta  y cayó espectacularmente enredado con la máquina y sus torpes piernas. Martha se llevo un susto que la hizo casi saltar del banco al ver a sus pies a un hombre rubio que trataba de ponerse de pie mientras murmuraba disculpas y sujetaba la bicleta malamente con una mano mientras con la otra se afirmaba para pararse.

Fue amor a primera vista. Martha siempre contaba que “cuando lo vi en el suelo manoteando, quedé prendida para siempre de sus ojos azules y de esa expresión de consternación que tenía como un niño al que hubiesen quitado su dulce”.

El Profesor Schmidtbauer aseguraba que vio sólo unos rizos con visos rojos; la sonrisa conmiserativa de Martha y como ella se puso de pie y lo ayudó a deshacerse del enredo. “Cuando la miré bien, me quedé ahí mirando sin decir palabra, atacado de una timidez terrible, sin atinar a decir nada y seguramente con la boca abierta por la profunda impresión que me causó ella”, contaba Schmidtbauer.

No se tardaron ni siquiera un mes en empezar a vivir juntos. El matrimonio fue fijado para cuando Martha terminara sus estudios.

La parte oscura de una relación que duró casi 25 años hasta la trágica muerte del doctor Schmidbauer a manos de un asesino desconocido, fue un informe médico que aseguraba que Schmidtbauer era estéril y que no podía tener hijos. El informe causó una crisis grave en la pareja, la que fue superada, según explicaron alguna vez a Gabriel, sólo por el amor que se tenían y por la milagrosa adopción en Buenos Aires.