Martes, 17 Octubre 2017

Actualizado11:38:01 AM GMT

You are here:

El ciudadano Villanueva frente a los poderes fácticos

E-mail Imprimir

Gustavo Ruz Zañartu

La repentina pretensión de culpar a Sergio Apablaza y Enrique Villanueva como “autores” del crimen de Jaime Guzmán, ocurrido hace 19 años, es una clara expresión del predominio de los poderes fácticos en la política chilena. Prescindiendo absolutamente de la presunción de inocencia, el Presidente de la República, el duopolio MERCURIO-TERCERA y una legión de parlamentarios retoños del régimen dictatorial reclamaron -en Santiago, Buenos Aires y Ginebra- la extradición de Apablaza y el encarcelamiento de Enrique Villanueva sin que ninguno de éstos haya sido imputado durante el proceso que tuvo lugar entre 1991 y 1997, a cargo del Ministro Hugo Dolmech.

Las furias

E-mail Imprimir

Por Luis Bruschtein

Al mismo tiempo que Cristina Fernández invitaba a subir al estrado a Elsa Oesterheld, viuda del creador del Eternauta desaparecido durante la dictadura, y desde las primeras filas aplaudían sin ocultar su emoción Juan Gelman y Osvaldo Bayer, entre muchísimos otros intelectuales, en la inauguración de la Feria del Libro en Frankfurt, un diario centroizquierdista alemán publicó un artículo rimbombante de bigote atusado que se titulaba “La estafa de los derechos humanos en Argentina”, con la firma de un escritor indignado. En Europa “está bien visto” tener una mirada por izquierda, demoledora de Chávez o de cualquier experiencia “bananero-populista”. Ese enfoque, supuestamente desenfadado y provocativo, en realidad es el que rinde más beneficios con las ONG internacionales, porque se subordina sin ruido a una mirada eurocentrista descomprometida. Es lo que esperan ellos de sus intelectuales.

¿Síndrome de Estocolmo nacional?

E-mail Imprimir

El 11 de septiembre de 1973 cayó Salvador Allende en la Moneda en Santiago. Hace poco menos de un mes recordamos por trigésimo sexta vez ese acontecimiento histórico.

La derrota de la Unidad Popular fue una señal que nos enviaron del norte americano. Fue una bofetada del amo a sus esclavos. Una advertencia para toda la ancha América de habla castellana y portuguesa.

Nos dijeron claramente: no se atrevan a iniciar ese camino de independencia y menos se atrevan a querer controlar „nuestras“ minas y nuestros depósitos de hidrocarburos. Nuestra economía requiere estratégicamente esas materias primas (deberían llamarlas “commodities” como corresponde para evitar las asociaciones con la propaganda comunista que siempre habló de “materias primas”).

Caso Apablaza: La Concertación y el Síndrome de Estocolmo

E-mail Imprimir

Por Rafael Araya Masry

La unánime votación en el Senado chileno exigiendo a la Presidenta Cristina Fernández la extradición del ex frentista Galvarino Apablaza, deja al desnudo los avances que el modelo de Pinochet ha tenido en el autodenominado “progresismo chileno”  y en su mentalidad para abordar determinados asuntos.

La derecha histérica por Apablaza

E-mail Imprimir

Isidro Peñasco

La histérica reacción del gobierno chileno, de la UDI y del segmento mas reacccionario de la derecha chilena por el otorgamiento del estatus de refugiado político a Galvarino Apablaza en Argentina, es una demostración del carácter de aficionados que tienen en política los derechistas.

AFP: Chile 7 - EEUU 0

E-mail Imprimir

Luis casado

¿Dónde vamos a ir a parar?. En cuestión performances económicas seguimos superando a todo el mundo y los países de la OCDE nos están quedando chicos. No solo están endeudados cosa mala, no crecen, no invierten y no trabajan (tienen sindicatos…), sino que además estafan a sus pobres jubilados.

A propósito de “nuestras” AFPs El Mercurio de ayer nos daba una noticia fenomenal:

“Recuperación de los multifondos ha permitido que afiliados cumplan con requisitos para jubilarse antes de la edad legal y tengan un menor temor al riesgo.

Violencia, terror y miedo político en la sociedad neoliberal chilena.

E-mail Imprimir

Juan Carlos Gómez Leyton (1)

La sociedad chilena en sus distintas etapas históricas ha sido conformada por la violencia política que han ejercido y desplegado las elites dominantes desde el siglo XVI en adelante. En ese sentido, en Chile, todo conflicto social y político se resuelve de manera violenta. Ahora bien, la violencia como se sabe, es la expresión más severa y directa del poder físico. Como fenómeno colectivo, hace referencias a las acciones -cometidas por el Estado como por diferentes sectores sociales que conforman la sociedad- orientadas a provocar destrucción, daño o sufrimiento de manera deliberada en contra de otras personas, abusando de ellas. Actualmente, entre las y los ciudadanos, existe una relativa consciencia que la violencia debe ser rechazada y condenada en todas sus formas. Por lo tanto, existe de manera generalizada y amplia una reprobación moral y ética de ella. Sin embargo, la violencia se manifiesta de múltiples formas en nuestra sociedad. Por ello, la sociedad chilena de ninguna manera puede ser considerada una sociedad libre de violencia.

Elecciones de la Asamblea Nacional: ¿Un punto de inflexión en el proceso bolivariano?

E-mail Imprimir

Julio Fermín

ALAI AMLATINA.- Antes de concretarse la elección de la Asamblea Nacional en Venezuela, casi todos los voceros políticos coincidieron en la importancia de estos comicios y en que el resultado sería un parlamento más plural.

Y es que estas elecciones legislativas de este domingo en Venezuela ya eran significativas por cuanto en la pasada convocatoria, celebrada en 2005, la oposición se retiró argumentando una supuesta falta de garantías democráticas. Aquella decisión, posteriormente, sería reconocida por los opositores como un error político que los autoexcluyó del escenario del debate político por excelencia en cualquier país.

A propósito de la "mesa de diálogo" mapuche

E-mail Imprimir

 

JOSÉ MARIMAN

Los anuncios dados a conocer por el Presidente respecto de la cuestión nacional mapuche, no traen buenos augurios en términos de resolver la huelga de hambre de activistas mapuches. Nuevamente, y como ya sus antecesores en el gobierno ensayaron, el gobernante se decide por una estrategia que pretende quebrar a los mapuche. Para eso, busca potenciar sectores pasivos de la “sociedad” mapuche, que hasta ahora han jugado un papel de espectadores en este conflicto (los mapuches no presentan un frente compacto, ni en esta ocasión ni en otras). Así, se habla de: "No hay que confundir a nuestros pueblos originarios, a los mapuches que están participando en estas celebraciones, con los 34 comuneros que han tomado el camino equivocado" (Presidente Piñera, El Diario Austral, 09/18, 2010). O sea, hay “mapuches buenos” que se comportan apropiadamente y hay “mapuches malos” que se comportan inadecuadamente. Y se hablará con los “mapuches buenos” excluyendo a los “mapuches malos”. ¿Qué se puede esperar de esta política? No hay que ser erudito para darse cuenta de que, al continuar siendo discriminados, los “mapuches malos” seguirán el camino de la movilización tal como hasta ahora la han desarrollado.

Página 13 de 14