Deconstrucción de un artículo de la Senadora del Partido Socialista de Chile, Isabel Allende (que no es la escritora homónima).

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La Senadora Isabel Allende publicó un artículo en que manifiesta su acuerdo con las exigencias de los Estudiantes al gobierno. Sin embargo es evidente que no puede superar las contradicciones que emanan de sus paradójicas ideas que se balancean entre el neoliberalismo que ha practicado en su vida política como senadora de gobierno y sus antiguas ideas socialistas. En cursiva hemos escrito algunos comentarios sobre el texto de la senadora como una forma de entender el metalenguaje usado por la parlamentaria.

La Redacción

 

La participación de los dirigentes estudiantiles universitarios en el Senado fue ejemplar. Ellos han puesto en el centro del debate no sólo la importancia de la educación para el desarrollo de nuestro país, sino que han apuntado al actual sistema institucional y político de Chile.

Es bueno recordar que la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE) fue promulgada el 10 de marzo de 1990 por la dictadura militar, un día antes que recuperáramos la democracia con la Presidencia de don Patricio Aylwin.

La senadora olvida que fue durante la Presidencia de Bachelet que se promulgó una reforma a esa ley que no sólo consolidó lo ordenado por ella sino que desmejoró la situación al radicalizar el lucro en la educación. La ley vigente lleva la firma de la Concertación y la Alianza. Que se sepa los títulos nobiliarios fueron prohibidos por Bernardo O`Higgins en Chile y el título de Don es uno de ellos. Se aplica a los fijodalgos...

En este restrictivo marco, como Concertación ampliamos la educación como nunca en la historia.

Logramos que los 12 años de educación básica y media sean obligatorios, y que por primera vez 7 de cada 10 jóvenes sean la primera generación de su familia que ingresa a la universidad.

La educación primaria obligatoria existía en Chile desde antes del golpe militar de Pinochet.

Hay que reconocer que durante 20 años no fuimos capaces de generar una educación básica y media de calidad en un sistema público que cada día es más desigual.

Mantuvimos la municipalización y no restituimos un arancel diferenciado para la educación universitaria.

Los jóvenes secundarios y universitarios nos han expuesto con toda crudeza una realidad que es vergonzosa. Tenemos el arancel universitario más caro del mundo y sin embargo su calidad no se condice con su alto costo.

Asimismo, nuestra educación escolar, -desarrollada prioritariamente por sostenedores que son “sostenidos” por el Estado- no alcanza los estándares medios según lo comprobamos a través de los indicadores internacionales principales.

La respuesta del Gobierno ha sido débil en cuanto a fiscalizar el correcto cumplimiento de la ley, abriéndose incluso a que aquellos que incumplen la norma, paguen los correspondientes impuestos.

Este párrafo es una forma refinada de apoyar al gobierno en su afán de pasar de contrabando la instalación del lucro en la educación universitaria. Como se sabe el gobierno en su reforma GANE plantea que se deben establecer universidades con fines de lucro que no existen legalmente en Chile y que deben opagar impuestos como cualquier empresa. Obligar a las universidades que por ley deben operar como entes sin fines de lucro a pagar impuestos como lo dice la senadora, es pasarlas de hecho al campo de “mercado”.

Esto es ineficaz y no cumple con quienes aspiramos a que la educación, en todos sus niveles, sea catalogada como un bien público, de libre acceso, con contenido democrático y altos estándares de calidad.

La demanda contra el lucro es imperativa al cumplimiento del espíritu de la ley vigente, la cual, plantea como idea fuerza que los establecimientos educacionales son corporaciones de derecho privado, sin fines de lucro para el efecto de tener reconocimiento oficial.

Sin embargo, la ley ha sido vulnerada flagrantemente, y esa es la reivindicación básica que están haciendo los Estudiantes y la ciudadanía en general: el cumplimiento de la norma.

Que la ley ha sido vulnerada por la puerta trasera lo sabe todo Chile. Sólo con las empresas de publicidad que manejan los presupuestos de propaganda de las universidades, empresas que son de los directivos de las mismas, ganan millones y derrochan los mismos. Usar esos delitos para transformar todas las universidades en empresas de lucro es por decir lo menos una frescura.

La senadora deja fuera en forma imperceptible lo principal: gratuidad en todo el sistema educacional como derecho de todo ciudadano chileno y si hay alguno que quiere educar a sus hijos confesionalmente, debe pagar con ayuda del Estado.

La educación es un bien público, que debe disponer de un sólido sistema de rendición de cuentas y de aseguramiento de la calidad, eliminando todas las trabas al acceso equitativo, lo que implica igualdad de condiciones y oportunidades para todas y todos.

Aquí aparece la vena demagógica ya que una vez sentado el concepto de que lo que hay que limitar y sólo limitar y controlar es el lucro, ya se puede afirmar cualquier generalidad en la que cualquier persona estará de acuerdo.

Tenemos que establecer un nuevo sistema de ayudas estudiantiles de educación superior que genere derechos garantizados para los jóvenes, y que esté dirigido exclusivamente a instituciones que cumplan rigurosamente la ley que prohíbe el lucro en las universidades, siendo transparentes con la totalidad de sus recursos financieros.

Aquí viene el otro broche que cuida el lucro y el concepto de educación mercabntilizada. Nada de educación pública, laica y de calidad. Se mantiene lo que hay y sólo se habla de garantías individuales para que los Estudiantes sigan siendo clientes de pago en la educación.

Un sistema renovado que garantice los principios de libertad de cátedra, de libertad de asociación y expresión y que también asegure y promueva la existencia de federaciones estudiantiles.

La educación en Chile durante el siglo XX fue el mecanismo para el ascenso social y cultural de la población, y fue la expresión de cómo las clases medias y populares comenzaron a participar de los destinos de la nación.

Hoy, a comienzos del siglo XXI nuestra educación es la expresión más clara de la gran desigualdad existente y de cómo se continua reproduciendo y profundizando un modelo inequitativo.

“Qué vivan los Estudiantes que rugen como los vientos” dice Violeta Parra.

Al igual que con la imagen de su padre, la senadora abusa de la imagen de Violeta Parra que era izquierdista y no neoliberal como la senadora.

Ellos han instalado con todas sus fuerzas y claridad el imperativo moral de definir un Estado garante de los derechos en la educación para avanzar hacia un futuro donde las próximas generaciones dispongan de una de calidad, gratuita, laica y sin discriminaciones.

Si claro, senadora “en el futuro”. Ahora no porque “no se puede” y sabemos que la Concertaciíon actúa en el plano de “lo posible” y acepta gutosa el chantaje de la derecha y eliminó los sebnadores designados que eran concertacionistas y le daban mayoría para cambiar lo que quisieran porque no querían cambiar nada. Los trucos los conocemos y las declaraciones para la galería también. Muchos saludos, senadora.

“¡Qué vivan los Estudiantes, jardín de las alegrías!”