¿Hay un empate en el enfrentamiento social en Chile?

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Isidro Peñasco de la Redacción de El Chileno.
Los asuntos militares están muy relacionados -teóricamente- con los asuntos políticos.

Ello es así porque lo militar es una forma que adopta la política en ciertas circunstancias. Como formuló el general prusiano Karl Clausewitz: „la guerra es la continuación de la política por otros medios”.
Como método de análisis en lo político, la teoría militar es eficaz para visualizar mejor los acontecimientos y decidir que pasos dar en un momento determinado.
El Movimiento Estudiantil. ¿En que momento se encuentra?.
Está enfrentando a un enemigo que se mantiene en su baluarte inexpugnable. Es decir el Movimiento está intentando sitiar al enemigo en su fortaleza. Lograr empujarlo a que acepte ciertas condiciones que los Estudiantes quieren lograr que acepte. Pero el gobierno mantiene una táctica de defensa sin atacar abiertamente. Usa sus medios coercitivos en forma de guerra de guerrillas. Ataca y retrocede. Golpea un flanco y se retira y no cede un milímetro de terreno. Hasta ahora ha debido sacar a un alfil y ponerlo en la retaguardia porque fracasó en los primeros momentos del enfrentamiento (El ex ministro de Educación Joaquín Lavín), pero hasta ahora las pérdidas materiales y personales han sido pocas subjetivamente ya que el gobierno sigue su camino sin mayores tropiezos.
Por la parte de los atacantes, las fuerzas aparecen hoy con una tendencia a la dispersión, a pesar de que siguen intactas.
¿Que se puede avizorar en el horizonte del futuro inmediato de este enfrentamiento civil?
Que el gobierno no cederá y que lo mas beneficioso que ocurrirá será que en el Parlamento tenga alguna derrota menor y nunca estratégica (el modelo de mercado en la educación seguirá incólume).
Que los Estudiantes, sin lograr un apoyo masivo de la sociedad toda, es decir de sus familias; de los trabajadores; de las organizaciones sociales, políticas y gremiales no podrán organizar una ofensiva que mueva al gobierno a cambiar su posición.
Es decir es una situación de empate poco beneficiosa para los Estudiantes.
La regla militar dice: “si puedes ganar una batalla debes darla, porque si no la pierdes. Si enfrentas una batalla que perderás. No debes darla porque la perderás. Si estás en situación de empate debes retirarte del campo de batalla en forma ordenada  para reorganizar tus fuerzas y atacar cuando sea oportuno y la correlación de fuerzas te favorezca. Si te retiras en forma desordenada el enemigo puede tener ocasión de atacarte y causarte un daño que podrías haber evitado si tu retirada es ordenada.
¿Que tienen a favor los Estudiantes y que han ganando en esos seis meses de movilización colectiva?
Primero que nada han dado un paso estratégico: develaron como falsas todas las premisas, promesas y afirmaciones triunfalistas de los neo liberales chilenos. La población chilena tomó conciencia clara y precisa de que el modelo en la educación y en otros sectores, no funciona, que no cumple las promesas con las que fue implantado sin consulta y por la fuerza de las armas hace 30 años.
Es decir la condiciones para un cambio de paradigma, para abrir una discusión nacional sobre la forma en que está organizada la economía y la política en Chile, dieron un paso adelante y esa situación no cambiará en el próximo futuro y menos lo hará si la situación mundial es tan negativa como lo es, ya que el gobierno y sus ayudantes en el extranjero no tienen capacidad de maniobra para ofrecer una solución conveniente para ellos que signifique entregar un poco de lo accesorio para salvar lo principal. Ellos están enfrascados en un problema gravísimo que los restringe a buscar soluciones de urgencia que no contemplan en ninguna alternativa un mejoramiento sustancial de la situación de la población, al contrario se encuentran enfrascados en buscar formas, palabrería propagandística que permite engañar a los contribuyentes para hacerlos pagar las ganancias de la especulación mundial y nacional en Chile.
Por otra parte la capacidad de maniobra del gobierno está también restringida nacionalmente porque el modelo de producción, es vicario, es decir es tributario de consorcios trasnacionales que están en dificultades y que tratarán de realizar la mayor cantidad posible de utilidades en el corto plazo.
Esto significa que el campo que se abre a las futuras luchas de la sociedad chilena para alcanzar objetivos nacionales decisivos para el futuro, es favorable a esas luchas y un elemento central en ellas es la convicción. Las ideas que han plantado los Estudiantes en la sociedad quedarán ahí para siempre: el modelo fracasó y si nos vemos obligados-por ahora – a iniciar una retirada ordenada ello significará que volveremos al combate con fuerzas renovadas.
La retirada ordenada no es un derrota y sobre todo nunca será una victoria del gobierno que deberá seguir “bunkerizado” en su fuerte, defendiéndose de las exigencias múltiples en todos los niveles en que se embarcará la sociedad chilena.
Esta guerra civil se da en condiciones muy especiales. El discurso social está constantemente intervenido por los medios monopólicos, lo que puede hacer creer a muchos que la situación es como relatan los medios, pero uno de los aprendizajes del movimiento estudiantil y social que enfrenta al gobierno es precisamente que existe un relato no expresado en los medios y ya ocurre algo parecido a lo que ocurrió en Argentina: todos los medios estaban en contra de la política de Cristina Kirchner. Incluso hubo momentos en que los analistas aseguraban que sería imposible lograr trasmitir un mensaje verdadero a la población ya que la intermediación de los medios era demasiado abarcante.
La realidad se encargó de desmentir esa afirmación. Los argentinos entendieron el mensaje de Cristina Kirchner y los medios usaron toda su batería para lograr arrinconarla y al final quedaron derrotados.
En Chile es posible que la percepción cotidiana diga que los medios son omnipotentes y que nada se puede hacer o muy poco para con enfrentar esa omnipotencia, pero la realidad nos dice que la convocatoria del movimiento estudiantil y social es transversal en toda la sociedad y que en condiciones de una institucionalidad no blindada como la chilena, hace rato que el gobierno habría sido reemplazado.
Es decir la táctica del sitio a la fortaleza gubernamental no es adecuada y no rendirá frutos. Por lo tanto es aconsejable una retirada ordenada. Dejar al gobierno con su política errónea. Y comenzar a preparar la próxima maniobra. La definitiva, que puede ser una derrota de la Concertación y la Alianza en las elecciones; puede ser un paro nacional efectivamente seguido por todo el país; puede ser obligarlos a que llamen a una Asamblea Constituyente luego de un plebiscito o una combinación de todo ello, mas otras variables que el pueblo mismo irá creando en la medida que avanza en su ofensiva.
Curiosamente la posibilidad de que la “salvadora”; “la mesías” de la Concertación astutamente enviada al extranjero para que no “se queme” en la lucha menuda en Chile, Michelle Bachelet, es la gran perdedora de estas jornadas. En la medida que avanza el movimiento anti sistema en Chile mas se aleja la posibilidad de que se presente como candidata presidencial y gane las elecciones de 2013.
Otro aspecto es que los medios alternativos, los que fueron perseguidos -y aún lo son- por la vía de matarlos financieramente, siguen vivos y su influencia crece.
Un alud de interés por organizarse sacude al país. Una nueva conciencia aparece en todos los rincones. El viejo “sentido común” se diluye.
Todo se discute, los mitos caen y son dejados de lado. Causa piedad espontánea leer algunos textos publicados en diferentes medios en los que se insiste en las mimas mentiras que hace apenas seis meses eran verdades que nadie desmentía o por lo menos eran datos de la “realidad”. Por ejemplo: las “inversiones extranjeras” son siempre buenas para Chile; o “las privatizaciones son lo mejor que nos pudo pasar” o “el Estado es mal administrador siempre y en todo lugar” o “Chile tiene los mejores niveles de América Latina” o “hemos combatido eficazmente la pobreza” o “en cinco años habremos llegado al desarrollo” y un sin fin de otras que fueron siempre y son mentiras que no resisten la menor confrontación con la realidad.
Ese aspecto y otros mas importantes son la ganancia que el movimiento estudiantil anota en su libro mayor y no es poca. Mas aún es estratégica y decisiva para las luchas que vienen en Chile.