Atentado al sentimiento nacional: reducen clases de historia en las escuelas

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Isidro Peñasco

El gobierno, por intermedio de su Ministro de Educación Joaquín Lavín y siguiendo posiblemente instrucciones superiores de la conducción ideológica general que los conduce, determinó sin consultar, sin hacerse asesorar; sin llamar a los especialistas, que las clases de historia en los niveles básicos de la educación nacional sean reducidas gravemente.

La enseñanza de historia es un elemento fundamental en la formación de la nacionalidad y del sentimiento nacional chileno; es elemento central para entender la realidad y comprender lo que ocurre en el país; es la base de la formación de ciudadanos críticos y atentos a lo que ocurre en Chile.

Todos elementos que es evidente que la derecha en el gobierno quiere limitar y si puede, eliminar. No es de ahora este afán por mitificar la historia o tergiversarla. Es -para ellos y para Chile- de una importancia máxima, ya que sus privilegios, su riqueza dependen de la voluntad de la nación y mientras mas fuerte sea esta, mas debilitadas estarán sus ventajas sociales, políticas y económicas.

El ocultar; terguversar los hechos del pasado, las rapiñas, entreguismos; venta del país, es un elemento central en la política cultural de la derecha y no de ahora, desde siempre.

No es casualidad que la historia en Chile ha sido asimilada a lo que denominan „el pasado“ que es malo, confuso y siempre primitivo. Desde la “re fundación” de Chile por medio de la matanza, el destierro y el terror de Estado, es que han insistido en tergiversar los acontecimientos históricos para finalmente transformarlos en una especie de leyenda mítica en que no es posible reconocer como han actuado en favor de sus intereses mezquinos en detrimento de la nación chilena.

No es sorprendente entonces que precisamente el corifeo mas destacado del Opus Dei; el representante mas acabado de la hipocresía católica moralizante sea el que haga el trabajo sucio de acortar las clases de historia para los niños de Chile.

Recordemos que el diario a su servicio El Mercurio dedicó hace unos años innumerables ediciones, suplementos y numerosas páginas para desmentir lo investigado por Hernán Ramírez Necochea en torno a la Guerra Civil de 1891. Ramírez sacó de la oscuridad en que eran ma tenidos por la historiografía “oficial” hechos y datos que probaban que la guerra fue un manotazo dado a la riqueza nacional para entregársela a los consorcios ingleses, que en esa tarea encontraron traidores a Chile que los apoyaron a los ingleses codiciosos, entre ellos el antepasado del dueño de El Mercurio que se sentía mas inglés que chileno; que autodenominados “preclaros” próceres de la época no eran otra cosa que empleados a sueldo de Thomas North, el aventurero que terminó apropiándose de las minas de salitre y de esa manera enriqueció a su Patria Inglaterra y empobreció a Chile.

La historia se repite en la Guerra del Pacífico; en la Independencia y en los llamados Decenios. La historia de Chile no se enseña en las escuelas. Los que los niños aprenden es una mitología al servicio ideológico de los que son dueños “del club privado llamado Chile” y sin embargo reducen las clases porque le tienen pánico a la conciencia libre de los ciudadanos.

A continuación publicamos una carta enviada por una profesora de historia en la que queda mucho mas claro el tamaño del atentado que por simple decreto el ministro ha perpetrado en contra de Chile que se supone que es su Patria.