Domingo, 19 Noviembre 2017

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¿Chile deviene ingobernable?

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Isidro Peñasco

La posible moción de censura anunciada por la derecha en contra de la Mesa del Senado tiene graves características ya que abre un frente de conflicto institucional que puede derivar hacia situaciones cuyas incógnitas son, por decir lo menos, imprevisibles.

El panorama nacional es grave.

Si se acepta que las encuestas realizadas recientemente son reflejo del ánimo nacional, por un lado, y por el otro se examina la situación de las organizaciones civiles de Estudiantes; trabajadores; y profesionales chilenos, se debe concluir que el país se encuentra al borde de la ingobernabilidad, tan temida por los privilegiados que se benefician del estado de cosas.

El gobierno aparece como incapaz de ofrecer una solución a los múltiples problemas nacionales. No puede ofrecerla porque cualquier solución aceptable por la mayoría de los chilenos pasa necesariamente por abandonar dogmas fundamentales de la ideología que se impuso como hegemónica durante la dictadura y continuó hegemonizando a la sociedad chilena forzadamente, durante los 20 años de gobierno del oportunismo y el reformismo estéril. Nos referimos al dogma neoliberal del mercado al que se le asigna -por esa ideología- un papel regulador de toda la actividad social, política y económica, reduciendo el Estado a un mero vigilante de las actividades motivadas por la codicia personal de cada uno y que la “mano invisible” transforma en bienestar y prosperidad para todos en la sociedad. Dicho sea de paso: esta forma de organización de la vida política, social y económica de la sociedad no ha existido nunca en ninguna parte en la forma extremista en que se aplicó en Chile y es un”experimento” al que sometieron a la población chilena basándose en la férrea dominación por las violencia que ejercía la dictadura militar de Augusto Pinochet.

Si el gobierno acepta que el gasto educacional nacional (lo que gasta Chile en educar a sus niños y jóvenes) debe ser hecho por el Estado con los recursos generales obtenidos de impuestos justos y proporcionales a los ingresos de las empresas y las personas y lo saca del bolsillo particular de los Estudiantes y sus familias, estaría cediendo en un dogma básico de la ideología que se ha transformado en una especie de artículo de fe religiosa para los que creen en ella y ello significa que se pone en duda todo lo demás. Desde el agua potable que es un gasto social necesario; hasta la electricidad, las minas...etc.

Es decir el “edificio” -que mas parece un castillo de naipes-, de la Constitución y las leyes chilenas comenzaría a tambalearse, ya que para cambiar el predominio del mercado siempre el intento termina en una reforma a la constitución de 1980. Vale decir, la solución del conflicto pasa necesariamente por la convocatoria a una Asamblea Constituyente elegida proporcionalmente y sin el sistema binominal y la formulación de una nueva constitución nacional que sería aprobada en un referendum nacional...

Es en este punto donde radica la gravedad de la situación, ya que es evidente que la mayoría exige estos cambios y el gobierno no puede responder positivamente a esa exigencia.

Por ello es que el conflicto aparece como insoluble con este gobierno y la experiencia indica que con “la otra cara” de la clase política tampoco es solucionable ya que estuvieron 20 años gobernando y no cambiaron nada importante

¿Estamos al borde de la ingobernabilidad?

La respuesta es : no estamos. Pero nos acercamos a pasos cada vez mas grandes.

Si a esta situación le agregamos la crisis económica mundial que afecta a los países desarrollados que son los que han impuesto el orden mundial y lo siguen apoyando en Chile. Si la crisis lleva las economías mundiales a una recesión, como es muy probable que ocurra, ya que tanto en Europa como en los Estados Unidos siguen sosteniendo la desregulación de los mercados financieros y se niegan a poner coto al “casino” especulador de los bancos e insisten en pagar con dinero público las pérdidas de esa especulación , mientras los bancos se quedan con las utilidades, es mas que probable que la crisis se desate.

En ese escenario la oligarquía chilena no sólo vería reducirse sus ganancias espectacularmente ya que apostaron a un modelo de desarrollo exportador de materias primas y unos cuantos artículos agroforestales cuya demanda y precio disminuirá radicalmente con la recesión, sino que su capacidad de maniobra política interna disminuirá radicalmente.

Es decir, es de urgencia buscar una solución.

Algunos ya hablan en Chile de que hay una conspiración en marcha para obligar a renunciar al Presidente de la República.

Los viejos eslogans de la conspiración comunista aparecen cada cierto tiempo.

En este sentido hay que decir con Fidel Castro que “nada es mas poderoso que una idea para la que ha llegado su momento”. Tanto los comunistas como miles de otros ciudadanos y ciudadanas chilenas militan en muchos partidos y agrupaciones que comparten la idea de los cambios radicales, de manera que adjudicarles a los comunistas una labor conspirativa es simplemente ridículo, dada la magnitud del movimiento que como dijera Camila Vallejo: “es transversal en la sociedad toda”

Es el caso en Chile. La clase media y los trabajadores que se expresan diáfanamente por boca de los jóvenes, han puesto esa idea en el colectivo nacional: cambio de modelo. Cambio de constitución.

La escaramuza entre la derecha en el gobierno y la mesa del Senado por la ocupación del edificio del Congreso Nacional en Santiago refleja claramente el conflicto.

El Ministro Secretario General de Gobierno aseguró con la desfachatez que lo caracteriza que el Ministro de Educación fue agredido cuando decidió salir de la reunión interrumpida por los Estudiantes en la ocupación de edificio. Quien haya visto los videos difundidos en la red mundial y vistos por cientos de miles de ciudadanos, habrá podido constatar que no hubo tal agresión y que lo que ocurrió fue que el ministro se tropezó en el dintel de la puerta de la sala desde la que salía. De hecho se puede ver como el ministro golpea a alguien mientras sale y se tropieza.

O sea el vocero de gobierno miente públicamente.

Si el gobierno ha elegido como camino para mantener su intransigencia en el tema educacional la escaramuza con la Concertación y censurar a la mesa del Senado, está cometiendo un error dentro del error y sigue aislándose fatalmente.

Las mentiras tienen patas cortas.

Pero hay una mentira mas grande y abarcadora: la del “modelo” económico” que fracasó.

Esa mentira que ha sido mil veces desenmascarada es la que está en juego en Chile hoy. Desde la exigencia de los Estudiantes hasta el sentimiento de la mayoría ciudadana que a veces sin comprender completamente, si siente en sus trabajos, y en la cuantía de sus sueldos que “algo huele mal en Dinamarca”.

Esta situación podría resolverse con un plebiscito vinculante.


 

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