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El primer Plebiscito de Chile fue por la Independencia Nacional

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El 13 de noviembre de 1817, la junta suprema delegada que ejercía el poder en Santiago, en ausencia de Bernardo O'Higgins, que se encontraba dirigiendo las operaciones militares en el sur del país, expidió un decreto ordenando que, en los cuatro cuarteles en que se dividía administrativamente la ciudad de Santiago, se abriesen registros durante quince días, en uno de los cuales podrían firmar los ciudadanos que estuviesen a favor de la declaración de independencia y en otro los de opinión contraria. En las demás ciudades y villas se debía seguir el mismo procedimiento.

Si están cortadas las relaciones de este estado con la antigua metrópoli, si están rotas las ignominiosas cadenas que nos sujetan a ella, y si, para decirlo de una vez, está declarada de hecho por el voto jeneral la independencia política de este estado, parece infundado diferir esta solemne declaración, sin la cual nuestros sacrificios no tendrán el carácter de esfuerzos hechos por hombres libres, i acaso serán confundidos con las pretensiones en que suelen entrar los esclavos para arrancar un partido ventajoso a sus amos. Sin esta declaración, no ocuparemos el rango debido en el cuadro de las naciones, no obtendremos de ellas la protección a que es acredora la justicia de nuestra causa

Preámbulo del decreto de 13 de noviembre de 1817

El decreto de convocatoria estaba contenido en un bando impreso que se envió a las autoridades de gobierno interior y llevaba las firmas de los miembros de la junta delegada: Luis de la Cruz, Francisco Antonio Pérez y José Manuel Astorga, y la del ministro de Gobierno Miguel Zañartu.

El 15 de noviembre, Zañartu firmó una circular, impresa y que estaba dirigida a los mismos destinatarios, instruyendo que el bando debía ser publicado "con la mayor celeridad".

El resultado de la consulta convocada fue favorable a los deseos de O'Higgins. El nuevo orden de cosas contaba con la adhesión de las mayoría de los chilenos y los que aún no lo aceptaban temieron que sus votos negativos les atrajeren persecuiones sobre sus personas o bienes. Así, en Santiago y las localidades aledañas, los registros de los favorables a la inmediata independencia se llenaban de firmas, mientras los que debían contener los votos negativos quedaron vacíos. Sin embargo, en la provincia de Concepción no se pudo completar el plebiscito y sólo se efectuó en pequeña parte, como lo informó O'Higgins, el 23 de diciembre de 1817, desde su campamento frente a Talcahuano: "[...] habían empezado a remitir algunos partidos las suscripciones [...] pero las ocurrencias ulteriores en la provincia y la medida últimamente adoptada de hacer emigrar de ella a todos sus habitantes, no permiten esta operación".

Durante el mes de diciembre, al comprobarse los resultados, el gobierno inició los preparativos para realizar un solemne declaración de independencia. Este hecho coincidió, además, con las noticias sobre el próximo arribo de una nueva expedición realista, destinada a reconquistar el territorio chileno, al mando del brigadier español Mariano Osorio.

Redacción y firma

Tras el plebiscito, se resolvió efectuar, a imitación de lo realizado en otros países, la declaración de independencia en un acta en que se expresase de modo claro y conciso la voluntad del pueblo chileno y a, la vez, publicar un manifiesto oficial en que se expusieran los fundamentos y razones para tal determinación. De la primera se encargaría Miguel Zañartu y de la segunda Bernardo Vera y Pintado.

El Morrillo de Perales en Talcahuano.

Bernardo O'Higgins se encontraba, a fines del año 1817, sitiando a las fuerzas españolas en Talcahuano. Cuando la incierta situación militar obligó a levantar el sitio de Talcahuano, y estando en el Morrillos de Perales, un lugar escogido por las avanzadas patriotas y desde el cual se dominaba uno de los accesos de Talcahuano, habría redactado el 1 de enero de 1818, sobre un tambor según cuenta la tradición, una comunicación dirigida al coronel español José Ordóñez, ex Intendente de Concepción y que controlaba en ese momento el puerto de Talcahuano, notificándole de la independencia, donde señalaba que Chile era un "país libre y soberano, no una provincia insurgente". Esta es considerada como la primera acta de independencia de Chile.

Alejandro Mihovilovich sostiene que la idea de O'Higgins fue lanzar aquella acta a los realistas, por lo que habría sido arrojada ese mismo día bajo los muros de los sitiados. Carlos Oliver Schneider, en el "Libro de Oro de Concepción" señala que tal acción fue hecha a manera de desafío a la expedición de Mariano Osorio, que se encontraba próxima a marchar sobre Concepción, como expresión que las cosas habían variado desde 1814: los españoles estarían invadiendo el suelo de un Estado soberano e independiente. Sin embargo, Oliver reconoce que no hay comprobación documental sobre este hecho y menos sobre el paradero de dicha acta. Por otro lado, en el denominado "Testamento Político", documento fechado en Lima en octubre de 1842, en recuerdo de aquél suceso, O'Higgins recomienda en duodécimo lugar: "La construcción de muelles flotantes, caminos de madera y ferrocarriles y la fundación de una ciudad en el sitio de mi campamento cerca de Talcahuano, donde he firmado la declaración de la Independencia y que debe llamarse en memoria de tal hecho, la ciudad de Independencia".

Plaza de la Independencia, la plaza de Armas de Concepción.

Ese mismo día 1 de enero de 1818, en la Plaza de Armas de Concepción, ante el Ejército, O'Higgins habría declarado y jurado solemente la independencia de Chile. Por ese motivo dicha plaza pasó a denominarse desde entonces Plaza de la Independencia. Los testimonios documentales son escasos y, la mayoría de los acontecimientos que rodearon esta declaración, descansan en la tradición oral local. La Plaza de la Independencia recuerda el hecho con un monolito, pero en él sólo se señala que se juró solemnemente la independencia. De la existencia de un acta de independencia no hay pruebas y tampoco se conoce su texto. De todos modos, en el documento suscrito por O'Higgins, ante el escribano público de Lima, el 17 de octubre de 1842, pocos días antes de su fallecimiento, expresa que "en primero de enero de 1818, como órgano de la voluntad nacional, declaré solemnemente la independencia de Chile en la ciudad de Concepción".

Oliver indica que el acto realizado en el Morrillo de Perales fue realzado con la ceremonia solemne en la plaza de Concepción, ante las tropas formadas en cuadro "frente al entonces cuartel de dragones de la Frontera y que estaba ocupado por el Batallón Nº 3 de Infantería de Arauco". A su vez, Luis Valencia Avaria agrega que en esa ocasión se ofreció una misa, oficiada por el presbítero José Ignacio Cienfuegos, y frente al cuartel en la plaza se colocó una mesa y una silla propiedad del coronel Patiño, dueño de la propiedad ubicada en la actual calle O'Higgins 935 de Concepción. En este último inmueble se celebró un banquete en homenaje a los jefes del ejército patriota, donde se sirvieron cuatro lechones, a los cuales se les dio el nombre de los cuatro principales oficiales del ejército realista.

 

El 17 de enero de 1818, Luis de la Cruz que pasó, como Director Supremo Delegado, a reemplazar en sus funciones a la junta delegada, envió desde Santiago un oficio a O'Higgins, que había llegado a Talca a la cabeza del ejército, remitiendo el borrador del acta de la declaración de independencia. Esta era una pieza larga y difusa en la que, queriéndose señalar los motivos que hacían necesaria aquella declaración, enumeraba los agravios que habría recibido Chile de parte de su metrópoli, hasta inducirlo a pronunciarse en abierta rebelión.

Este texto no fue del agrado de Bernardo O'Higgins, quien no aprobó su forma y las declaraciones en él contenidas, manifestando en su respuesta, fechada en Talca a 22 de enero de 1818, en medio de los afanes provocados por la situación militar del momento, que "Conozco que mis conocimientos no son suficientes para dar al borrador el retoque necesario, y parece que ni aún para censurarlo; pero, hablando con franqueza, creo que el sentido común es bastante para conocer que puede arrribarse a otros grados de perfección"; además señaló, al devolvérselo al coronel Cruz, que "un justo temor al tribunal severo de la censura universal, el respeto debido a la sabiduría de las naciones y refinada política de los gabinetes, me ha detenido suscribirle". Por ello, a continuación, dispuso que una comisión, integrada por Manuel de Salas, Juan Egaña, Miguel Zañartu y Bernardo de Vera y Pintado, redactara un nuevo texto.

Aprobación de la Acta de Independencia de Chile por el Director Supremo Bernardo O'Higgins, exhibida en el Congreso Nacional de Chile, Valparaíso.

El encargo fue cumplido del mejor modo posible. El 28 de enero, Luis de la Cruz envió el acta a Bernardo O'Higgins, quien aún permanecía en Talca; pero debido a la urgencia de su proclamación, fue ordenada al mismo tiempo su impresión en Santiago siendo fechada, de acuerdo a las instrucciones del Director Supremo, "en Concepción a primero del actual". O'Higgins, aprobó el acta el 2 de febrero, introduciéndoles cuatro enmiendas manuscritas, para ser agregadas antes que fuera impresa, pero ello no fue posible pues ya se encontraba editada. El documento de proclamación fue firmado debido a dichas circunstancias y fue guardado así en los archivos.

“Es de mi aprobación la Acta de independencia que Vuestra Señoría me remite con su comunicación de 28 de enero pasado, pues observo en su contexto la más meditada, concisa y enérgica expresión; bien que si aún no se habían impreso, podrán añadirle las que indican las citas puestas a continuación para que entiendan las naciones que ya no existe la debilidad que nos ha mantenido en forzosa sumisión; que debe esperarse un manifiesto de la justicia que nos asiste para nuestra heroica resolución; que tenemos fuerzas bastantes para sostenerla con decoro; y que jamás nos sujetaremos a ninguna otra dominación.

Dios que a Vuestra Señoría guarde muchos años. Quartel Directorial de Talca 2 de febrero de 1818.

Bernardo O´Higgins

Señor Director Supremo/Delegado

Aprobación del Acta de la Independencia de Chile

Proclamación de la Independencia de Chile con las firmas de O'Higgins y sus ministros.

Ahora bien, la determinación del autor intelectual del acta de proclamación de la independencia es un tema discutido. Miguel Zañartu y Bernardo Monteagudo, que recién había llegado desde Europa y que se encontraba al servicio del gobierno chileno, se disputan este privilegio. El segundo lo alegó epistolarmente y el primero, el autor según la tradición oral, carecía de documentación probatoria pertinente.

La proclamación de la independencia no llevó firmas, sino hasta muchos años después. En 1832, el presidente José Joaquín Prieto, considerando que tan importante documento debía conservarse en el Palacio de Gobierno, ordenó que se lo reconstituyera bajo la dirección de Miguel Zañartu. El documento así reconstituido fue firmado por el mismo Zañartu, Hipólito Villegas y José Ignacio Zenteno, como ministros de Estado de aquel entonces, en las carteras de Gobierno, Hacienda y Guerra; debiendo ser enviado al Perú para que Bernardo O’Higgins lo pudiera firmar.

Esta última acta se conservó en el Palacio de La Moneda hasta el Golpe de Estado de 1973. Durante dicho suceso, según la versión más difundida, fue destruida por un miembro del Ejército. De acuerdo a este relato, al comenzar a quemarse el salón Carrera del palacio, el acta logró ser rescatada del fuego y fue entregada a Salvador Allende, quien la guardó. Posteriormente, sería entregada a Miria Contreras —más conocida como la "Payita"—, secretaria privada de Allende, para que la protegiera. Cuando la Payita, junto a otros sobrevivientes del bombardeo a La Moneda, abandonaron el edificio por Morandé 80, fueron detenidos por soldados. Uno de éstos le exigió sacarse la chaqueta que tenía puesta, procediendo a romper un "papel viejo" que tenía en su interior, sin escuchar sus advertencias: ella le había señalado que no lo hicera, pues se trataba del Acta de la Independencia de Chile.

En Chile tenemos un especial talento para los actos simbólicos. ¿Que mejor símbolo de que en La Moneda a mediodía del 11 de septiembre de 1973 se estaba reanudando la sumisión de Chile a una potencia colonial extranjera que la destrucción del acta original de la Independencia por parte de un soldado?.

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