Gabriel Boric: “Nuestra apuesta es constituir nuevos referentes que den cuenta del malestar”

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Entrevistado por Juan Pablo Cárdenas en Radioanálisis dela Radio de la Universidad de Chile (http://radio.uchile.cl), el nuevo presidente de la FECH, Gabriel Boric, se refirió a la relación que tendrán con los partidos políticos, las organizaciones ciudadanas, las autoridades de la Universidad y la alianzas que buscan establecer con secundarios y planteles privados para seguir adelante con el movimiento estudiantil.

A tu juicio, ¿quiénes ganaron? ¿Hay perdedores en esta contienda?

Creo que ganó, de manera clara, el movimiento estudiantil y la gente que quiere transformar este país. Logramos que la Federación sea integrada por cinco personas de izquierda, cinco personas que tienen vocación de justicia y de cambio, por lo tanto, estamos muy contentos. Además, ganó la Universidad de Chile, porque tuvimos una votación histórica: nunca había votado tanta gente. Estamos muy contentos desde muchos puntos de vista.

Tú representas a la lista Creando Izquierda, que deriva de lo que fue la SurDa y los Autonomistas, ¿cuál es el referente que representas?

Creando Izquierda está compuesta por dos colectivos, que son Izquierda Autónoma y el colectivo Arrebol. El colectivo Arrebol tiene hace mucho tiempo un trabajo de educación popular en diferentes sectores y hoy día está trabajando territorialmente en el proyecto Solución Nuevo Chile. Y nosotros, como Izquierda Autónoma, efectivamente venimos de lo que fue la SurDa en los ’90 y hoy tenemos un trabajo a nivel nacional con diferentes colectivos en universidades, como la Católica de Valparaíso, la Universidad Central, en Iquique y en Valdivia. Estamos en la apuesta por constituirnos como un referente nacional, como una nueva alternativa política que dé cuenta del malestar que existe en las calles y que no se siente representado por el eje derecha-Concertación.

En relación a eso, ha sorprendido bastante que Camila Vallejo solo haya obtenido la segunda mayoría, siendo reconocida como dirigenta a nivel nacional pero también desde el extranjero. ¿Puede colegirse que no le alcanzaron los votos para ser presidenta, entre otras cosas, porque representa a un partido tradicional como el PC? ¿Habría alguna crítica a esa militancia?

En primer lugar, quiero felicitar a Camila por el tremendo trabajo que realizó este año, todo el esfuerzo que puso en esto y los costos personales que implicaba ir a la reelección. Creo que Camila es un ejemplo de la juventud que queremos en este país. Una juventud comprometida y con ganas de cambiar Chile. En ese sentido, saludo mucho la pega que hizo Camila este año. Ahora, efectivamente los Estudiantes de la Universidad de Chile apostaron por un cambio de conducción. Nosotros tenemos una estrategia diferente a la del PC a nivel nacional, creemos que no hay que acercarse políticamente a la Concertación, que en los últimos 20 años atornilló en contra de lo que hoy plantea el movimiento social y, por lo tanto, nuestra apuesta y nuestro objetivo es constituir nuevos referentes, que den cuenta del malestar que existe en las calles y de toda esta gente que quiere participar en política, que ha vuelto a creer en la acción colectiva como herramienta de transformación de la realidad, pero que no se siente representada, no le hacen sentido los partidos políticos tradicionales.

Hoy día no estamos en los ’90, cuando la moda era “no estar ni ahí”. La gente está con muchas ganas de participar pero no encuentra espacio. Nosotros venimos a representar una alternativa a eso, a los sectores políticos tradicionales que durante los últimos 40 años se repartieron este país a puerta cerrada. Y venimos a cambiar los márgenes de lo posible en política, a “terremotear” la institucionalidad chilena.

Muchos partidos políticos y movimientos se gestaron en la Universidad de Chile. Los grupos que representas podrían avanzar hacia la constitución de un partido político que interprete este sentimiento de repudio a los partidos tradicionales y la búsqueda de una nueva expresión.

No sé si la alternativa es constituir un partido político, lo que sí sé es que tenemos vocación de poder y no estamos dispuestos a seguir delegando nuestra vocación transformadora en los mismos políticos de ayer. Por lo tanto, creemos que hay que ampliar este movimiento, porque como Estudiantes no somos suficientes para cambiar este país. Nos parece relevante generar alianzas con otros sectores sociales: con trabajadores, pobladores, pueblos originarios, sectores medioambientalistas, y en el fondo, todos quienes crean que Chile debe ser transformado. Y a  todos quienes la injusticia, la inequidad, la discriminación que se vive en Chile no les gusta, con ellos vamos a trabajar. Por eso, queremos dejar muy claro que esto no es un conflicto exclusivamente educacional, no estamos peleando solamente por la calidad de la educación en Chile sino más bien por el carácter de la democracia que tenemos en este país. Para eso, necesitamos estar en conjunto con otros sectores que se han visto taponeados por la política de los partidos tradicionales. Esa es nuestra apuesta este año.

En las últimas semanas se han renovado directivas de todas las federaciones. En cada universidad, hay distintas denominaciones. Por ejemplo, ¿qué relaciones podría tener el grupo que representas con la nueva directiva de la FEUC? ¿Hay formas de avanzar hacia un referente nacional?

Nosotros tenemos una coordinación nacional universitaria donde están varias federaciones. Por ejemplo, se están llevando a cabo las elecciones en la Universidad Católica de Valparaíso, donde somos aliados de la lista 1 “Todos se mueven”. Específicamente en la Universidad Católica, donde ha ganado por cuarto año consecutivo Nueva Acción Universitaria (NAU) y el presidente es Noam Titelman, nosotros no tenemos una relación orgánica con ellos, sin embargo, sin ninguna duda tenemos que trabajar en conjunto con los Estudiantes de la UC, que le ha dado una amplitud al movimiento que no tenía antes  y no podemos ser sectarios y hacer discriminaciones arbitrarias. Nos parece muy importante la pega que la gente del NAU y todos los que se han movilizado en la Católica, también de Crecer, han realizado este año. Esperamos trabajar codo a codo con ellos en la constitución de este nuevo movimiento social.

Te va a tocar representar a los Estudiantes de la Universidad de Chile en la Confech. Se habla de la posibilidad de ampliar este referente, que representantes de las universidades privadas no tradicionales puedan integrarse. ¿Cuál es tu posición al respecto?

Como Creando Izquierda e Izquierda Autónoma venimos impulsando hace dos años la inclusión de universidades privadas en el Confech. De hecho, hoy día, la Universidad Central es la primera en tener voz y voto en el Confech, lo que nos parece muy importante. El único requisito que tiene que cumplir cualquier universidad, y las privadas, es que sean elecciones democráticas y que tengan credenciales de que no han sido designados por sus autoridades. Hay muchas universidades que cumplen con ese requisitos y esperamos colaborar con la formación del movimiento estudiantil en aquellas universidades donde existen problemas. Por ejemplo, en el Inacap, en la Universidad Gabriela Mistral, en la Santo Tomás, donde hoy día existe federación. Es muy importante ampliar el movimiento a los compañeros de universidades privadas, porque son el 70% de la matrícula de educación superior. Ellos también quieren mayor regulación, reconocen intereses entre universidades estatales y privadas, también creen en un rol del Estado mayor en educación superior. Entonces, creemos que se han construido diferencias muy espúreas y que el movimiento estudiantil tiene que estar más movido que nunca.

¿La unidad supone también mayor relación con los secundarios, que no han logrado prácticamente nada en estos meses de movilización?

Nosotros estamos por fortalecer la alianza con los secundarios y sus organizaciones, con la ACES, la Cones y cualquier otra organización que nazca de ese espacio. No podemos interferir en la autonomía que tienen los secundarios para darse sus propias organizaciones, pero no nos cabe ninguna duda de que son aliados estratégicos en la pelea que tenemos que dar. Vamos a fortalecer esos lazos durante nuestra gestión.

Como presidente de la FECH, también tendrás que tener una relación con las autoridades de nuestro propio plantel. Hay situaciones que también estremecen las relaciones internas de la U. de Chile, como la inequidad entre las distintas facultades, que se ha hablado tantas veces en el Senado Universitario, y el tema de los aranceles. ¿Qué posición vas a adoptar en estos temas?

Creemos que la Universidad de Chile está en deuda como universidad pública y que no podemos solamente gritar hacia afuera que Chile está mal y no hacernos cargo de los problemas de nuestras propias instituciones. En ese sentido, la Chile tiene mucho que avanzar, ha perdido liderazgo en la elaboración de políticas públicas a nivel nacional y tiene que retomarlo. Estamos por la demanda del Instituto de la Comunicación e Imagen por constituirse en facultad y recuperar el canal de televisión de la Universidad. Estamos por una reforma en el acceso. Creemos también que hay que terminar con las inequidades que existen en la Universidad de Chile, donde hay facultades de primer y tercer mundo. Esa es una pega que se tiene que dar no solamente desde los Estudiantes, sino en conjunto con los académicos y funcionarios. En ese sentido, el Senado Universitario ha jugado un rol fundamental este año a partir del trabajo de la comisión de Educación y las plenarias. Se han lanzado bases que hoy son insuficientes, pero un buen apronte para lo que viene el próximo año.

Respecto a los aranceles, dado el contexto nacional, por ningún motivo pueden subir. Esperamos que las autoridades tengan un gesto importante hacia el movimiento estudiantil en el sentido de mantener congelados los aranceles para 2012. Rebajarlos o por lo menos congelarlos.

¿Será un estímulo para tu presidencia trabajar junto a Camila Vallejo o una incomodidad?

Sin duda, es un estímulo. Reconocemos toda la capacidad que tiene Camila, todo el potencial como figura política no solo a nivel de la universidad, sino nacional. Esperamos trabajar codo a codo con ella, porque entendemos que el adversario de la educación pública, los que quieren mercantilizar la vida de este país, no están dentro de la Universidad de Chile, sino fuera de ella: en el Gobierno, en el Parlamento. Por lo tanto, sabemos que tiene que imperar la unidad dentro de la izquierda para avanzar como movimiento social.