Inscripción automática y voto voluntario: ¿y los que residen o están de paso en el extranjero?

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A partir de la vigencia de la ley recientemente aprobada por el Congreso todos los ciudadanos chilenos estarán inscritos en los Registros Electorales.
La inscripción se realizará con los datos del Registro Civil, eventualmente cruzados con los datos domiciliarios. Este último dat9 es poco seguro en Chile ya que no existe el Registro de Vecinos y la obligación de registrarse cuando la persona se cambia de casa.

Son ciudadanos chilenos los que poseen un número de identidad y/o una Cédula o un Pasaporte chileno. La ciudadanía no se pierde por cruzar la frontera hacia afuera. Si existiese una disposición de ese tipo sería materia de una acusación ante la Comisión de Derechos Humanos de los organismos internacionales. Eso significa que los que residen o están de paso fuera de Chile también serán inscritos automáticamente. No se sabe si la ley tiene una “letra chica” que excluye a los residentes  o de paso en el extranjero. Pero se puede asumir, ya que es difícil creer que la derecha haya logrado excluirlos y si fuese así, es una discriminación que amerita un Recurso de Protección o una revisión de la ley por el Tribunal Constitucional. Ello porque si el voto es voluntario la disposición que establecía que el ciudadano que residiese a mas de 200 kilómetros o se encontrase a esa distancia de su lugar de votación podía disculparse ante el Juez de Policía Local para no ser multado ya que el voto era obligatorio. Y por esa disposición ha sido que los residentes fuera de Chile no puedan votar en las elecciones chilenas. Ahora el voto es voluntario, por lo que da lo mismo que el ciudadano concurra a votar o no y esa disposición carece de valor ejecutorio.
El problema radica en ¿que ocurre con los que residen mas allá de esa distancia y quieren votar?.
Los chilenos residentes en Argentina, por ejemplo deberían tener la posibilidad (estarían todos inscritos) de votar por los dos métodos que se conocen y practican en Perú y en Bolivia (países que no tienen el alto nivel de desarrollo de Chile), y otros muchos países que no desconocen el derecho a votar de sus ciudadanos, porque residan en otro lugar o fuera del territorio nacional.
Esos métodos son: votación presencial en las Embajadas y Consulados y votación por correo.
El primer método requiere que el Presidente por la via administrativa (no necesitaría ley alguna para hacerlo), establezca que las embajadas y los consulados abran un registro o usen el registro  que tienen de los residentes en cada país, para efectuar la votación o que el Estado por medio de las representaciones diplomáticas y usando el registro existente de ciudadanos chilenos que poseen y mantienen, envíe una carta a cada ciudadano el que podrá enviar su voto anonimizado al consulado o directamente a Chile. Otro posibilidad sería que las embajadas y los consulados llamen a los ciudadanos residentes en cada país a inscribirse en el registro especial que tiene cada embajada y consulado y de esa manera poder votar.
Estas medidas -usando el sentido común- no requieren de ley alguna, a no ser que la Derecha quiera impedir que los ciudadanos chilenos residentes fuera o de paso en el extranjero (becados, viajeros, contratados por firmas extranjeras...etc.) no tengan ese derecho fundamental en la “institucionalidad” chilena.
Si fuese así quiere decir que la ley es inconstitucional porque impide el ejercicio de un derecho que es fundamental en  la ciudadanía, cual es votar en las elecciones. El voto le da legitimación a todas las instituciones del Estado.